sábado, 29 de enero de 2011

La oficina

Estaba muy nervioso, habiamos conseguido concretar una quedada y sobre ella planearon muchas fantasías en los dias previos, tu me dabas tanto morbazo que queria hacerlas todas a la vez, aunque sabia fehacientemente que no podria hacerlas todas. Salí de casa con tiempo, dando un paseo largo para concentrarme bien, esperaba que en persona fuesemos compatibles y no nos cortasemos mucho, a fin de cuentas son cosas que siempre pueden pasar....

Llegué con tiempo y me puse a dar un par de vueltas por la zona, hasta que opté por descansar un poco en un banco de un parquecito cercano al lugar de la quedada. La verdad es que la calle para ser las horas que eran y el frio que hacía estaba bastante bien transitada, para mi desgracia demasiado, ya que tras cruzarme con algun profesor de la facultad del que no guardaba un especial buen recuerdo y con gitanos, yonkis y demas ralea empezaba a preguntarme en que callle marginal me habia metido.

Llegó la hora, me levanté de mi asiento y me dirigí al sitio acordado mientras paseaba nerviosamente, tu llegaste al poco, sonreiste un poco al verte, y me pareciste perfecta, llevabas un pantalon gris y una camiseta de manga larga negra ceñida adornada por una bufanda. Intercambiamos saludos y por fin pude escuchar tu voz, era menos grave de lo que pensaba, pero era sensual y sexual, mientras te escuchaba no podia parar de imaginarme como serias gimiendo o gritando, trataba de no excitarme demasiado, mente calmada...

Avanzamos por la calle un buen rato, hasta que finalmente llegamos a la cafeteria, donde nos sentamos los dos del mismo lado en un banco. Los dos estabamos nerviosos al principio, se notaba bastante, pero según fue pasando el tiempo nos fuimos soltando, y la verdad es que se notaba que los dos estábamos a gusto. Cada vez que te miraba me entraban unas ganas tremendas de besarte, de comerte la boca... hasta que finalmente surgió.

Nos besamos, primero despacio, timidamente, nuestras bocas danzaron mientras yo acariciaba tu cabeza con una de mis manos, haciendo que mis dedos se perdiesen despacio por tu rostro.... tu cuerpo reaccionaba con escalofrios... era evidente que te gustaba. Durante otro de los besos tambien intenté rozar tu cuello, y tambien observé que te gustaba, me excitabas mucho, y por mi cabeza en ese momento solo pasaba la idea de tumbarte alli encima de aquella mesa y morrearte de forma salvaje. Por desgracia había un par de parejas y el sitio no era precisamente el mejor para besarse o meterse mano.

Mi morbo me pudo, y mientras hablabamos sobre viajes puse una mano inadvertidamente sobre tu pierna, moviendola despacio, y cada vez que observaba que no habia gente cerca la iba llevando hacia el centro, rozandola ligeramente contra el vaquero.... Yo estaba empalmadisimo, y obviamente no podia levantarme, seguimos hablando un poco más hasta que consegui relajarme lo suficiente para no ir dando el cante por la calle. Pagamos y nos fuimos a la oficina, mi corazon estaba a mil por hora del morbo y del deseo.

La oficina estaba cerca, apenas unas calles más adelante, tu, con un vigoroso movimiento abriste la reja, nos metimos, y la volviste a bajar. La oficina era pequeña, apenas una sala con espacio para una mesa con ordenador y dos sillas, y al fondo un despacho cerrado con una puerta de cristal translúcido adornada con un mueble, una mesa con sillas y un sillón de piel blanca. Tras tirar la mochila a un lado y entrecerrar la puerta nos atacamos sin compasión, dejandonos llevar por la lujuria y fundiendonos en un beso desesperado y salvaje mientras nuestras manos recorrian freneticamente nuestros cuerpos. El impetu del momento nos llevó hacia atras y chocamos contra una pared. No tengo ni idea de cuanto tiempo fue exactamente el beso pero para mi me parecio una gloriosa eternidad que repetiria encantado una y mil veces, ese fuego, esa pasion eran increibles.

Te desabroché el cinturón del pantalón, y con algo de ayuda por tu parte te bajé los vaqueros mientras introducía una de mis manos entre tu braguita para masturbarte, estabas tremendamente mojada, primero te masturbé un poco frente a mi, mientras nos besabamos, despues, recordé tu fantasía y te giré, acariciandote el clitoris desde atras mientras te besaba el cuello. Gemias bastante, entre eso y tu movimento de caderas tu culo se rozaba de una forma muy sexy contra mi polla, yo seguí masturbandote un poco mas, mientras notaba lo excitaba que estabas.

Acto seguido tu te giraste, te quitaste los pantalones y me quitaste los mios, y me empezaste a hacer una de las mejores mamadas que me han hecho nunca, con mucho cuidado,lamiendo, succionando bien, se notaba que te gustaba hacerlo, yo estaba en la gloria, disfrutando cada momento. Tras un generoso rato mamando mi polla te puse de nuevo contra la pared y volvi a masturbarte, esta vez apretandome bien contra ti para que notases mi polla entre tus piernas mientras te hacia un dedo, esta vez ademas de acariciarte el clitoris meti un dedo, estabas todavia mas mojada que antes. Estabas terriblemente cachonda, y me pediste que te la metiera ya. Primero probamos enfrentados, contigo contra la pared, pero nos faltaba algo de infraestructura en la sala, asi que te pusiste de espaldas y me puse a bombearte un poco, dando alguna palmadita a tu grandioso culo, que daba gusto......MMMMMMMMMmmmmmm....

Al poco cambiamos, ya teniamos una toalla de playa extendida en el suelo y nos tumbamos en ella, yo bocarriba y tu, tras volver a hacerme otra mamada increible de la que me costó horrores no correrme alli mismo te pusiste a cabalgarme, primero despacio... me encantaba mirarte a los ojos mientras me follabas, me excitaba muchisimo ver tu cuerpo y escucharte gemir. Mis manos acariciaban tu culo primero mientras lo ayudaban a subir y bajar, y luego ocasionalmente a tus tetas, creo que te daba algo de corte, pero la verdad es que a mi me gustaba mucho, ocasionalmente te besé el pezon de una de ellas mientras te acercabas, aunque me hubiera gustado comertelas con mas calma. Tras un buen rato te corriste, cogiendo mis manos y llevandolas a tus tetas... MMmmmm... genial, fue increible notarte y casi me corro yo mismo, pero a duras penas aguanté, queria sentirte mas tiempo y que el momento no pasase porque realmente estaba disfrutando de ti

Cambiamos de posicion al poco, tu debajo y yo encima, pero las embestidas eran un tanto incomodas para ti porque con cada pollazo te deslizabas contra la pared, en ese momento me apeteció comerte. Abri tus piernas y me dirigí a tu clitoris, te lo chupé despacio, lamiendolo y metiendolo entre mis labios mientras succionaba, mientras al mismo tiempo introducía unos de mis dedos en tu vagina, tu gemías descontroladamente hasta que al poco te empezaste a contorsionar mientras tenias un importante orgasmo. Yo quise seguir comiendote pero no me dejaste hacer, me quedé con las ganas de comerte mas, de hacerte estallar de placer durante mas tiempo y hacer que tuvieras mas orgasmos. Tu me diste la vuelta y me dijiste que ahora te tocaba a ti....acto seguido volviste a comerme la polla arrodillada junto a mi, con ansia, con viveza, lamiendo tambien mientras yo te hacia un dedo, haciendome la mamada con mas ganas y mas intensa que me hubiesen hecho nunca; tus gemidos ocasionales me decían que mis manos no pasaban inadvertidas, y mis gemidos ante tu mamada tampoco, los dos estabamos muy cachondos y queriamos corrernos.

Tu te volviste a montar sobre mi, esta vez yo te agarraba el culo con fuerza y lo agarraba para que se estallase bien fuerte contra mi polla, nuestro ritmo y cadencia aumentaba de forma salvaje, y tuviste que parar un par de veces porque estabas a punto de llegar al orgasmo y a mi me faltaba un poco. Yo te agarré con mas fuerza y nos fuimos moviendo mas rapido hasta que finalmente los dos nos corrimos en un gran estallido de placer, juntos y amarrados con fuerza, fundimos en un abrazo en el que perdimos la consciencia momentaneamente, el final perfecto para el polvo perfecto.

El tiempo no nos perdonaba y tu tenias que regresar a casa, recogimos las cosas y yo no podia evitar salir con la sonrisa tonta de aquel que ha hechado uno de los mejores polvos de su vida, segun caminabamos se me ocurrian montones de fantasias y cosas por hacer y entre una cosa y otra el trayecto se me hizo hizo corto, al llegar a tu portal nos dimos dos besos de despedida, aunque yo habria preferido uno superintenso con lengua. Por mi cabeza pasaron mil ideas y fantasias al verte marchar, desde un posible polvo en la escalera, en tu trastero, o simplemente meterse mano un poco.... demasiadas posibilidades, pero la realidad es que era tarde, y tambien habia que dejar alguna cosa pendiente para otro dia, despues de todo la cita ya habia sido perfecta, y ya esperaba impaciente volver a catar tu cuerpo de nuevo.......

No hay comentarios:

Publicar un comentario