Lo malo de ir en autobús a la playa son las interminables colas, los codazos y los empujones de rigor y la posibilidad de que tras estar un largo tiempo en la cola te puedas quedar tirado, son cosas que pasan y son las penurias del transporte público.
Era un dia bastante caluroso, por lo que decidió esperar hasta el ultimo autobús pensando que habría menos gente en la parada, craso error... la parada estaba hasta hasta arriba de gente que tenía esa misma idea, muy listo sherlock, toca esperar....
La verdad es que todo había sido culpa suya, de aquella vampiresa morena de gélidos ojos azules y cara aniñada de la que no pudo quitar ojo en la playa y de la que se quedó embobado toda la tarde. Despues de todo si vas sólo a la playa no hay muchas cosas que hacer, tumbarse, dormir, darse un baño, tumbarse, girarse, domir, darse un baño... por tanto, que menos que alegrarse la vista, total es gratis.
Ese día había llevado la cámara, le gustaban las fotos de las puestas de sol en la playa y en secreto siempre colaba alguna foto de una ocasional mujer desnuda mostrando sus bondades para su colección privada. Ese dia le dedicó una sesión especial a aquella mujer cautivadora para tener un recuerdo del momento. Era evidente que a ella no le habia pasado inadvertida la presencia de aquel persistente fotógrafo, pero tras algun giro y mirada ocasional de desdén poco hizo.
Una ojeada ocasional al reloj lo trajo al mundo real, dios, ¡que tarde era!. Estaba recogiendo los bártulos en la mochila cuando sonó un movil cerca, una melodía bastante machacona y cantosa, era el teléfono de la morena, sonrió ante el esperpento de la situación, pero no le dio mayor importancia, se giró y echó a andar, tras tres o cuatro pasos algo llamó su atención, entre sollozos y lágrimas la morena andaba a grito pelado con su invisible interlocutor, "le esta llamando de todo menos bonito" pensó, e instintivamente se detuvo, contemplando la escena.
El intercambio de lindezas no duró demasiado, un sonoro "Que te jodan" y un teléfono volando por el aire no presagiaban nada bueno, ella rompio a llorar desconsolada tras hacerlo.
El se acercó a ella, por impulso, por inercia, se agachó y extendió un paquete de pañuelos sin mediar palabra ni esperar nada a cambio, ella lo miró desconfiada, pero su gesto le reconfortaba, asi que asintió sollozando y agarro un par de pañuelos
-Estas bien, necesitas ayuda?
-No, sniff, es que acabo de cortar con mi novio, snifff
-Vaya, si no sabe apreciar una chica tan guapa como tu entonces el se lo pierde ¿no?
-EH? snifff, dijo mientras lo miro sorprendida, tu me llevas mirando toda la tarde, que eres, un pirado o algo asi?
-No, la verdad es que me has gustado, pero tampoco quiero molestar, perdona, ya me iba
Se reincorporó y se dirigió hacia la parada, aquello habia sido verdaderamente estúpido por su parte, maldiciendo entre dientes se quedó alli esperando mientras vio el bus llegar a lo lejos y echó a correr.
El corazón se desbocaba mientras corria, llegaba tarde a la parada, por suerte habia mucha gente esperando allí, vaya, hoy tocaria ir como una lata de sardinas. El bus llegó, era uno de esos orugas que conocía demasiado bien de su etapa universitaria, otra vuelta a los viejos tiempos del "Paseen para atraaaaaaaas, que hay sitio" resignación, era lo que habia.
Se quedó en la interseccion de las dos secciones del bus, no habia sitio por ningun lado, y alli estaba, agarrado de una, con las gomas del acordeón a su derecha, entrando en modo rem mientras omitía los codazos y pisotones de la gente al pasar. Por puro aburrimiento decidió sacar su botín, agarró la cámara del bolsillo, la encendió y se puso a contemplar las fotos. Vaya, estas fotos no deberian estar aqui, eran de un morboso calentón con otra chica, ambos se habian puesto calientes y habian decidido capturar el momento para la posteridad. Al recordar el momento se puso cachondo y tuvo una erección.
Ensimismado en el momento notó levemente unos golpecitos en su hombro, se giró y era ella, la morena de la playa, llevaba un pequeño top verde y un corto pareo anudado en una de sus caderas, por debajo se intuia un tanga.
"Hola, gracias por lo de la playa, puedo ponerme aqui contigo?, no hay mucho sitio"
Le hizo un un poco de sitio y se colocó contra las gomas del acordeón, "me llamo Aloia, y tu? yo jose", asi empezo una breve conversación. Entre temas banales se dió cuenta que la camara estaba todaviá en su mano, por ello intentó apresurarse a guardarla, ella intercepto su mano con habilidad, y le quito la cámara, girandose y poniendo su espalda contra el.
"No, espera, estooo.... dijo timidamente"
"Solo quiero ver las fotos que me hiciste, me di cuenta de que no me quitaste el ojo toda la tarde"
Se mascaba la tragedia, sin embargo una extraña sensación de morbo le asediaba, de alguna forma le ponia cachondo que ella viera las fotos, y estando alli tan apretandos los dos uno contra otro era muy excitante.
El momento llegó, ella llegó a las fotos comprometedoras y dio un pequeño respingo, pero siguio pasandolas despacio, observando en silencio con detalle el pequeño visor de la cámara.
Aquello no se lo esperaba, estaba confundido y cada vez mas excitado, al estar contra ella debía ser evidente su calentón y se puso colorado al instante, estaban tan saturados de gente que su cuello asomaba por el hombro de ella y apenas se podia distinguir las manos de cada uno.
"Me gustan tus fotos... y lo que se ve en ellas" dijo susurrandole mientras ella mientras movia sus caderas despacio de lado a lado, frotandose levemente contra la entrepierna de el, al mismo tiempo una de las manos de ella tanteó a ciegas algo caliente y palpitante que notó al rozarse, "Vaya, que tenemos aqui.... mmmm" dijo mientras sobaba descaradamente, moviendo la mano arriba y abajo sobre aquel bulto.
De repente el conductor dio un giro brusco que la empotro a ella en la goma, la inercia hizo que el se fuera tras ella. Quedaron alli empotrados un momento, el se aprovechó para tantear la figura de ella mientras la retiraba, mientras se miraban puntualmente con lascivia.
Ella se dio la vuelta y se besaron, salvajemente, espontaneamente, durante un rato prolongado. Al cabo de un rato vieron un asiento libre al fondo de todo en una esquina y acordaron que el se sentaria alli y ella iria encima de el.
Pese a la compañia que tenian a su derecha, (una anciana con cara de pocos amigos) el habia introducido su mano izquierda bajo el pareo de ella, la ocultación del pareo y del cristal tintado del autobus a su izquierda lo convertian en una estrategia perfecta, colocaron la mochila de ella sobre el regazo, para asegurarse.
Ella permanecia observando el autobus, mientras se agarraba al respaldo del asiento de delante, observaba como entraba y salia la gente y sus reacciones, excitada por la situacion, estaba muy húmeda. El, por su parte, no perdia demasiado el tiempo, el tanga de ella no opuso resistencia y su mano se introdujo en el. Comenzo a masturbarla introduciendo su dedo corazón, realizando un prolongado y suave movimiento circular, qué húmeda estaba ella!, mmmm
Transcurrieron las paradas, el bus se fue quedando vacío y quedaba poca gente, casi nadie en la parte de atrás, en ese momento ella le hizo una seña a el, se levantó de su regazo como si fuera a cambiar de posición y en ese momento el abrio la cremallera y dejo salir su miembro, al volver a tomar la posición inicial ella se sento sobre el, apartando hacia un lado el hilillo del tanga, echaron la bolsa en el asiento de su derecha para que los tapara un poco, puesto que ahora se encontraba vacio, y ella empezó suavemente a realizar movimientos pélvicos hacia delante y hacia atras, despacio, controlando cada movimiento con su respiración, notando como el se encontraba dentro de ella, como se rozaban.
Ella reprimia sus instintos, se mordía los labios, aunque su respiracion era acelerada, sus pezones, totalmente erizados casi perforaban el top, el roce con la tela tambien la excitaba, ocasionalmente el subia una de sus manos a uno de sus pezones haciendo el gesto como si estuviera sacudiendo algo, pero parandose a rozar y sobar cuando observaba k nadie miraba, su otra mano permanecia fija en su clitoris, masturbandola mientras la penetraba.
Estuvieron asi un corto rato, habian llegado al final del trayecto y el autobus iba a dar la vuelta, en ese momento no quedaba casi nadie en el bus, el conductor, que se bajo para hacer un descanso mientras tomaba un café y un par de personas esparcidas por la primera sección.
Entonces ella se desbocó, comenzó a mover las caderas con más rapidez y dureza, dejándose llevar, a veces echaba la pelvis y el cuerpo hacia delante, para levantar levemente las caderas y notar como la penetraban, tanta excitacion fue demasiada para ella, empezo a temblar descontrolada mientras echo la cabeza ladeada sobre sus brazos, que se encontraban sobre el asiento posterior. Acababa de tener un orgasmo.
El notó la humedad de ella y se excito más, notó que llegaba a un punto sin retorno y que iba a eyacular, le hizo un gesto y sacó su pene casi en el ultimo momento, una explosión blanca se estrello en el respaldo de delante.... ups...
Rápidamente, se colocaron bien la ropa y se movieron a la otra esquina mientras continuaron charlando entre risas y besos.
"Mañana vienes a la playa? traete la cámara, yo tambien quiero que me hagas unos fotos como esas que tienes para mi... acto seguido cruzaron sus moviles y se bajaron cada uno en su parada, mañana sería otro día muy caliente en la playa.
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