lunes, 16 de noviembre de 2009
Lucia (I)
Suena el despertador, son las 8.30
Dormi intranquilo aquella noche, como todas aquellas tantas, siempre que tenia una cita con una chica guapa no era capaz de conciliar el sueño, como un jodido prepuber antes de un examen, me afeite lo mejor que pude para poder parecer una persona humana y no una especie de cosa peluda mal peinada, acto seguido me meti en la ducha, ese reino de todo hombre que nunca es lo suficientemente bien valorado y me deje llevar la media hora de rigor. El agua que caia no nublaba mis pensamientos, la imagen de ella estaba alli, con sus ojos negros y su mata de pelo oscuro, habia repasado mentalmente todas las cosas que queria hacer con ellla, las mil formas de darle placer, nah, mejor dejarlo correr con el agua.... hacerse espectativas era peligroso, la primera cita solo para un cafe, recuerdalo, me decia a mi mismo.
Media hora despues estaba rejuvenecido, era bastante tarde asi que opte por no desayunar, me vesti con lo primero que pude encontrar y me dirigi a la parada de taxis, queria llegar antes para buscar un buen sitio. Tras unos 15 minutos llegué al puerto, el centro comercial donde habiamos quedado estaba alli, un mamotreto negro que normalmente suele estar poco habitado, ideal para una buena charla y con buenas vistas, el sitio perfecto. Busqué la cafeteria donde habiamos quedado y tras estudiar la ubicación encontré el sitio perfecto que me permitia observar la entrada sin problemas, dejé mis pensamientos volar y me dediqué a ojear el periodico sin mucho convencimiento. Todo aquello era una vorágine, a mi cabeza vinieron impresiones de esta chica, sus ojos negros, su pelo espeso, su sonrisa... era increible lo sensual y sexual que parecia, una tigresa debajo de una debil patina de timidez. Segui pensando en los dias pasados, como nuestros correos se cruzaban compartiendo ideas, fantasias y deseos cada vez mas sugerentes y morbosos... como me masturbaba leyendo lo que escribia, pensando como serian sus labios sobre mi cuerpo, el tacto de mis manos sobre su piel, su olor, su voz, sus gemidos... seria acaso tan atrevida y morbosa en la vida real? era necesario comprobarlo y ese era el dia.
Ensimismado casi no me di cuenta de su llegada, entraba en una pose defensiva, como buscando algo, su pose era comprensible porque no conocia mi fisico, la observé para calibrar su reaccion... Llevaba puesta una falda corta, medias y zapatos negros y un bolso a juego que contrastaba con una camisa bastante ligera, era un dia frio y tal vez por ello o por los nervios sus pezones estaban erectos...como me excitaba verla. Tras un par de miradas observó el repertorio, primero mirando a un señor mayor mientras fruncia el gesto y luego a otro tipo en la barra, lo estaba pasando un poco mal. No quise hacerla sufrir mas y alargué la cabeza, haciendo una señal con la mano mientras le pedia que se acercase mientras la obsequiaba con mi habitual sonrisa. Realmente era guapa, las fotos no le hacian justicia, y era bajita, tal vez 1,60? no estaba muy seguro, de todas formas era dificil que superase me mi metro ochenta y poco.
Los dos besos de rigor fueron la precuela a una conversacion distendida, un poco tensa y desconcertante al principio, pero mi humor absurdo hizo que se riera al poco de charlar, intentaba azuzarla, provocarla y esperar una reaccion suya, estaba sopensando como era, asi que decidi que fuera ella la que llevara la iniciativa... por el momento... Despues de una hora de conversacion que se paso volando observé que ella no miraba para nada el reloj y pense... tal vez sea buen momento para hacer la broma... me acerque a ella medio riendo, aparté su mata de pelo negro cerca de su oido y le susurré:
"Me encantaria ahora mismo quitarte la ropa a mordiscos, agarrarte contra una pared y follarte hasta que no pares de gritar de tantas veces que te corras d placer..." Ella se rió, era la broma que habiamos hecho por el msn, entonces se puso a escasos centimetros de mi y me miro con aquellos expresivos ojos oscuros mientras humedecia despacio aquellos gruesos labios, entonces, sutilmente, deslizó una de sus manos por uno de sus pechos, parandose sobre su pezon, mirandome fijamente mientras lo hacia, despues, muy despacio, esa misma mano se deslizo por debajo de la mesa suavemente, mientras ella se acercaba a mi oido y me tocaba el paquete, mientras decia en voz baja, "seeeeeeee", al momento me giré y la besé, un beso largo, con lengua... que duro una eternidad. Tras separarnos en voz baja le dije.. "nos vamos lucia? parece que aqui hace calor...", ella asintio timidamente.... "seee", y mientras se acercaba a mi oido susurraba sutilmente que llevaba un buen rato deseando hacerme la mejor mamada de mi vida, joder, que comentario.... como no se puede poner uno palote escuchando eso?. Pagué la cuenta y salimos a toda leche a por un taxi, no habia tiempo que perder...
Diez minutos mas tarde estabamos en Teis, en la entrada de mi casa, durante el breve trayecto estuvimos en silencio, pero mis manos buscaron su muslo mientras le clavaba la mirada....y ella la devolvía. Entramos al portal, ella primero y yo justo despues, al cabo de un momento entramos en el ascensor, pulsé el boton del piso y alli la ataque, la agarre por su cintura, bajando mis manos hasta su culo, sopesandola y la traje junto a mi, ella podia notar mi polla contra ella mientras la besaba medio jadeando,dejando llevarme por los instintos primarios y la lujuria, intentando besar sus pechos y su cuello, ella correspondia apretandome mas fuerte contra ella mientras susurraba "comemelas"...., salimos a trompicones del ascensor, y el metro y medio hasta la puerta parecian quilómetros, estuvimos besandonos y dandonos un buen rato magreos hasta que consegui meter la llave en el tercer intento. Una leve indicacion corriendo nos llevó al dormitorio, allí iba a quitarle la ropa cuando de repente me dijo que parase, mientras me empujaba suavemente contra la cama. Observé su jugada y complacido decidí dejarla llevar la iniciativa por el momento.
Acto seguido sin parar de mirarme fijamente comenzó a desabrocharse la camisa de forma sexy, despacio, al son de una musica que solo ella escuchaba, al momento la camisa cayó por sus hombros y salió despedida hacia un rincón de la habitación; en otro habil movimiento su falda se desñizó a sus pies. Tras ese movimiento contemplé su lenceria, un suje negro y un tanga a juego. Ella se dio la vuelta, giró la cabeza de medio lado y dejó caer su suje al suelo "Te gusta lo que ves? dijo, todo para ti, quiero que recorras cada cm de este cuerpo..." y mientras lo decia bajaba sus manos por su cintura hasta el tanga mientras su cintura se doblaba sin doblar las piernas.
De repente me levanté, me acerqué a ella y sus manos con suavidad, despues sobé con suavidad ambos gluteos, uno en cada mano mientras besaba su cuello, ella emitio un gemido de protesta pero me dejo seguir. Mis manos volaron hacia delante, magreandole las tetas desde atras, mientras le daba piquitos de medio lado y ella notaba mi polla a punto de explotar en el pantalon contra su culo. Tras un momento indeterminado la giré, la besé con mas pasion y mis manos sobaron su espalda y todo lo que encontraron. Despues, lentamente la apoyé contra un armario y empecé a besarla mas despacio mientras bajaba, primero el cuello, los lobulos, las orejas, bajé por el canalillo, recorri sus tetas, de grandes pezones, que estaban erectos por el frio y la excitacion mientras se las comia y apretaba, ella gemia.... fui bajando hasta su cadera, y enganche su tanga con mi boca, empece a jugar despacio, bajando una pequeña parte y dando besos por la linde del tanga, en la cadera ella se estremecio con los besos, parecia una zona sensible.... finalmente se lo quite todo, y en el mismo movimiento me puse entre sus piernas besando la parte interior de sus muslos... subiendo... besando las ingles.. hasta que empece a comerle el clitoris. En ese momento me puse de pie, ella sentada sobre mis hombros, como si fuera un niño pequeño a caballito, solo que en posicion contraria... ella se agarraba a la parte superior del armario y yo seguia, queria que se corriese alli mismo. Su primer orgasmo llego rapido, un intenso gemido y unas contracciones intensas me lo indicaron, pero yo queria mas, le dije, "quiero que te corras de nuevo en mi boca.... me dejas" ella contesto "Seee, tu mismo, y se dejo hacer". Sus gritos eran ritmicos y pausados, pero no tardo mucho en tener otro orgasmo igual de intenso o mas que el anterior.
Despues la baje, sus ojos de tigresa querian dominarme, me pidio que me recostase y practicamente me arrancó la ropa, los pantalones, camiseta... y comenzó a recorrer mi cuerpo con la punta de la lengua, humedeciendola lentamente, mientras yo buscaba su cuerpo, tratando de tocarla, necesitaba tocarla... sentirla... y alli recorrio mi cuerpo, desde las orejas a las ingles, todo humedecido por su lengua, frotando sus senos contra mi cuerpo despacio, dejando que los sobara, que se los comiera, mientras ella cerraba sus ojos y decia como queria que la follara.... al cabo de un momento me miró mas fijamente, estaba a la altura de mi polla, la cual tomo entre sus senos y empezó a mecerla despacio, mirandome fijamente a los ojos con lascivia.
De repente abrió la boca, y aquel placer subió a un nuevo nivel, aquellos labios gruesos y humedos habian tomado mi polla y la habian hecho desaparecer, aquella lengua pegaba latigazos de placer arriba y abajo mientras se oia el chup chup de ella succionando... lo mejor era que le gustaba, cerraba los ojos y observaba que le daba verdadero placer hacerlo, trabajando a placer la polla y toda la zona circundante, aquello fue bestial.... y observaba mi cara, le encantaba ver como sufria para no correrme alli mismo, que cabrona.
El tiempo pasó volando, por lo que decidimos pasar a la penetración, ella se puso a 4 patas, hice un chiste facil sobre "lucia laperra" que ejem, no tuvo mucha gracia y le di despacio primero, notando como mis pelotas chocaban contra su culo para ir incrementando el ritmo, ella gemia mas y mas, tras unas cuantas embestidas fuertes e intensas la cambie de postura, queria que me cabalgase rapido, duro, que se corriese encima mia... y alli fuimos, ella movio sus caderas con rapidez, poniendo duro su culo y moviendose en todas direcciones, mientras mis manos agarraban por momentos sus tetas y a ratos su culo, obligandola a subir y bajar.... Estaba un poco cansada por lo que volvimos a cambiar, ella boca arriba con us piernas formando un L apoyadas en mis hombros, alli empece a moverme muy rapido, queria correrme, ella gritaba cada vez mas y siiii, nos corrimos los dos, derrumbados nos kedamos tirados en la cama, uno encima de otro, la abracé suavemente mientras jugueteaba con su pelo "Ha estado bien... muy bien..." despues nos vestimos, se hacia tarde y ella antes de salir por la puerta me dio un beso con lengua, suavemente se volvio a deslizar a mi oido y dijo "He disfrutado mucho pero me ha sabido a poco, quiero mas... espero tu llamada.... y extrañamente cuando ella cruzó la puerta volví a tener una erección, el segundo encuentro seria mejor....
Dormi intranquilo aquella noche, como todas aquellas tantas, siempre que tenia una cita con una chica guapa no era capaz de conciliar el sueño, como un jodido prepuber antes de un examen, me afeite lo mejor que pude para poder parecer una persona humana y no una especie de cosa peluda mal peinada, acto seguido me meti en la ducha, ese reino de todo hombre que nunca es lo suficientemente bien valorado y me deje llevar la media hora de rigor. El agua que caia no nublaba mis pensamientos, la imagen de ella estaba alli, con sus ojos negros y su mata de pelo oscuro, habia repasado mentalmente todas las cosas que queria hacer con ellla, las mil formas de darle placer, nah, mejor dejarlo correr con el agua.... hacerse espectativas era peligroso, la primera cita solo para un cafe, recuerdalo, me decia a mi mismo.
Media hora despues estaba rejuvenecido, era bastante tarde asi que opte por no desayunar, me vesti con lo primero que pude encontrar y me dirigi a la parada de taxis, queria llegar antes para buscar un buen sitio. Tras unos 15 minutos llegué al puerto, el centro comercial donde habiamos quedado estaba alli, un mamotreto negro que normalmente suele estar poco habitado, ideal para una buena charla y con buenas vistas, el sitio perfecto. Busqué la cafeteria donde habiamos quedado y tras estudiar la ubicación encontré el sitio perfecto que me permitia observar la entrada sin problemas, dejé mis pensamientos volar y me dediqué a ojear el periodico sin mucho convencimiento. Todo aquello era una vorágine, a mi cabeza vinieron impresiones de esta chica, sus ojos negros, su pelo espeso, su sonrisa... era increible lo sensual y sexual que parecia, una tigresa debajo de una debil patina de timidez. Segui pensando en los dias pasados, como nuestros correos se cruzaban compartiendo ideas, fantasias y deseos cada vez mas sugerentes y morbosos... como me masturbaba leyendo lo que escribia, pensando como serian sus labios sobre mi cuerpo, el tacto de mis manos sobre su piel, su olor, su voz, sus gemidos... seria acaso tan atrevida y morbosa en la vida real? era necesario comprobarlo y ese era el dia.
Ensimismado casi no me di cuenta de su llegada, entraba en una pose defensiva, como buscando algo, su pose era comprensible porque no conocia mi fisico, la observé para calibrar su reaccion... Llevaba puesta una falda corta, medias y zapatos negros y un bolso a juego que contrastaba con una camisa bastante ligera, era un dia frio y tal vez por ello o por los nervios sus pezones estaban erectos...como me excitaba verla. Tras un par de miradas observó el repertorio, primero mirando a un señor mayor mientras fruncia el gesto y luego a otro tipo en la barra, lo estaba pasando un poco mal. No quise hacerla sufrir mas y alargué la cabeza, haciendo una señal con la mano mientras le pedia que se acercase mientras la obsequiaba con mi habitual sonrisa. Realmente era guapa, las fotos no le hacian justicia, y era bajita, tal vez 1,60? no estaba muy seguro, de todas formas era dificil que superase me mi metro ochenta y poco.
Los dos besos de rigor fueron la precuela a una conversacion distendida, un poco tensa y desconcertante al principio, pero mi humor absurdo hizo que se riera al poco de charlar, intentaba azuzarla, provocarla y esperar una reaccion suya, estaba sopensando como era, asi que decidi que fuera ella la que llevara la iniciativa... por el momento... Despues de una hora de conversacion que se paso volando observé que ella no miraba para nada el reloj y pense... tal vez sea buen momento para hacer la broma... me acerque a ella medio riendo, aparté su mata de pelo negro cerca de su oido y le susurré:
"Me encantaria ahora mismo quitarte la ropa a mordiscos, agarrarte contra una pared y follarte hasta que no pares de gritar de tantas veces que te corras d placer..." Ella se rió, era la broma que habiamos hecho por el msn, entonces se puso a escasos centimetros de mi y me miro con aquellos expresivos ojos oscuros mientras humedecia despacio aquellos gruesos labios, entonces, sutilmente, deslizó una de sus manos por uno de sus pechos, parandose sobre su pezon, mirandome fijamente mientras lo hacia, despues, muy despacio, esa misma mano se deslizo por debajo de la mesa suavemente, mientras ella se acercaba a mi oido y me tocaba el paquete, mientras decia en voz baja, "seeeeeeee", al momento me giré y la besé, un beso largo, con lengua... que duro una eternidad. Tras separarnos en voz baja le dije.. "nos vamos lucia? parece que aqui hace calor...", ella asintio timidamente.... "seee", y mientras se acercaba a mi oido susurraba sutilmente que llevaba un buen rato deseando hacerme la mejor mamada de mi vida, joder, que comentario.... como no se puede poner uno palote escuchando eso?. Pagué la cuenta y salimos a toda leche a por un taxi, no habia tiempo que perder...
Diez minutos mas tarde estabamos en Teis, en la entrada de mi casa, durante el breve trayecto estuvimos en silencio, pero mis manos buscaron su muslo mientras le clavaba la mirada....y ella la devolvía. Entramos al portal, ella primero y yo justo despues, al cabo de un momento entramos en el ascensor, pulsé el boton del piso y alli la ataque, la agarre por su cintura, bajando mis manos hasta su culo, sopesandola y la traje junto a mi, ella podia notar mi polla contra ella mientras la besaba medio jadeando,dejando llevarme por los instintos primarios y la lujuria, intentando besar sus pechos y su cuello, ella correspondia apretandome mas fuerte contra ella mientras susurraba "comemelas"...., salimos a trompicones del ascensor, y el metro y medio hasta la puerta parecian quilómetros, estuvimos besandonos y dandonos un buen rato magreos hasta que consegui meter la llave en el tercer intento. Una leve indicacion corriendo nos llevó al dormitorio, allí iba a quitarle la ropa cuando de repente me dijo que parase, mientras me empujaba suavemente contra la cama. Observé su jugada y complacido decidí dejarla llevar la iniciativa por el momento.
Acto seguido sin parar de mirarme fijamente comenzó a desabrocharse la camisa de forma sexy, despacio, al son de una musica que solo ella escuchaba, al momento la camisa cayó por sus hombros y salió despedida hacia un rincón de la habitación; en otro habil movimiento su falda se desñizó a sus pies. Tras ese movimiento contemplé su lenceria, un suje negro y un tanga a juego. Ella se dio la vuelta, giró la cabeza de medio lado y dejó caer su suje al suelo "Te gusta lo que ves? dijo, todo para ti, quiero que recorras cada cm de este cuerpo..." y mientras lo decia bajaba sus manos por su cintura hasta el tanga mientras su cintura se doblaba sin doblar las piernas.
De repente me levanté, me acerqué a ella y sus manos con suavidad, despues sobé con suavidad ambos gluteos, uno en cada mano mientras besaba su cuello, ella emitio un gemido de protesta pero me dejo seguir. Mis manos volaron hacia delante, magreandole las tetas desde atras, mientras le daba piquitos de medio lado y ella notaba mi polla a punto de explotar en el pantalon contra su culo. Tras un momento indeterminado la giré, la besé con mas pasion y mis manos sobaron su espalda y todo lo que encontraron. Despues, lentamente la apoyé contra un armario y empecé a besarla mas despacio mientras bajaba, primero el cuello, los lobulos, las orejas, bajé por el canalillo, recorri sus tetas, de grandes pezones, que estaban erectos por el frio y la excitacion mientras se las comia y apretaba, ella gemia.... fui bajando hasta su cadera, y enganche su tanga con mi boca, empece a jugar despacio, bajando una pequeña parte y dando besos por la linde del tanga, en la cadera ella se estremecio con los besos, parecia una zona sensible.... finalmente se lo quite todo, y en el mismo movimiento me puse entre sus piernas besando la parte interior de sus muslos... subiendo... besando las ingles.. hasta que empece a comerle el clitoris. En ese momento me puse de pie, ella sentada sobre mis hombros, como si fuera un niño pequeño a caballito, solo que en posicion contraria... ella se agarraba a la parte superior del armario y yo seguia, queria que se corriese alli mismo. Su primer orgasmo llego rapido, un intenso gemido y unas contracciones intensas me lo indicaron, pero yo queria mas, le dije, "quiero que te corras de nuevo en mi boca.... me dejas" ella contesto "Seee, tu mismo, y se dejo hacer". Sus gritos eran ritmicos y pausados, pero no tardo mucho en tener otro orgasmo igual de intenso o mas que el anterior.
Despues la baje, sus ojos de tigresa querian dominarme, me pidio que me recostase y practicamente me arrancó la ropa, los pantalones, camiseta... y comenzó a recorrer mi cuerpo con la punta de la lengua, humedeciendola lentamente, mientras yo buscaba su cuerpo, tratando de tocarla, necesitaba tocarla... sentirla... y alli recorrio mi cuerpo, desde las orejas a las ingles, todo humedecido por su lengua, frotando sus senos contra mi cuerpo despacio, dejando que los sobara, que se los comiera, mientras ella cerraba sus ojos y decia como queria que la follara.... al cabo de un momento me miró mas fijamente, estaba a la altura de mi polla, la cual tomo entre sus senos y empezó a mecerla despacio, mirandome fijamente a los ojos con lascivia.
De repente abrió la boca, y aquel placer subió a un nuevo nivel, aquellos labios gruesos y humedos habian tomado mi polla y la habian hecho desaparecer, aquella lengua pegaba latigazos de placer arriba y abajo mientras se oia el chup chup de ella succionando... lo mejor era que le gustaba, cerraba los ojos y observaba que le daba verdadero placer hacerlo, trabajando a placer la polla y toda la zona circundante, aquello fue bestial.... y observaba mi cara, le encantaba ver como sufria para no correrme alli mismo, que cabrona.
El tiempo pasó volando, por lo que decidimos pasar a la penetración, ella se puso a 4 patas, hice un chiste facil sobre "lucia laperra" que ejem, no tuvo mucha gracia y le di despacio primero, notando como mis pelotas chocaban contra su culo para ir incrementando el ritmo, ella gemia mas y mas, tras unas cuantas embestidas fuertes e intensas la cambie de postura, queria que me cabalgase rapido, duro, que se corriese encima mia... y alli fuimos, ella movio sus caderas con rapidez, poniendo duro su culo y moviendose en todas direcciones, mientras mis manos agarraban por momentos sus tetas y a ratos su culo, obligandola a subir y bajar.... Estaba un poco cansada por lo que volvimos a cambiar, ella boca arriba con us piernas formando un L apoyadas en mis hombros, alli empece a moverme muy rapido, queria correrme, ella gritaba cada vez mas y siiii, nos corrimos los dos, derrumbados nos kedamos tirados en la cama, uno encima de otro, la abracé suavemente mientras jugueteaba con su pelo "Ha estado bien... muy bien..." despues nos vestimos, se hacia tarde y ella antes de salir por la puerta me dio un beso con lengua, suavemente se volvio a deslizar a mi oido y dijo "He disfrutado mucho pero me ha sabido a poco, quiero mas... espero tu llamada.... y extrañamente cuando ella cruzó la puerta volví a tener una erección, el segundo encuentro seria mejor....
jueves, 16 de julio de 2009
En el descampado...
Locura, es lo único en lo que pensaba mientras conducía hacia donde habían quedado. Se conocieron hace tres dias, solamente contactando por el mesenger y nunca se habían visto en persona, pero ese dia habia sido distinto. Tal vez el calor... tal vez el deseo.. todo ello habia llegado a un punto álgido que hizo que se decidieran a quedar para aliviar el calenton.
Dado que desconocía el lugar de la quedada se puso el gps en el coche y marcó la dirección donde debía recogerla, pan comido. Durante el trayecto por su cabeza pasaron mil ocurrencias, desde donde había colocado los condones, si se habia acordado de traer una manta para el coche o si el deberia ser quien diese el primer paso. Todo un caos que hizo que el trayecto se le hiciese corto pero nerviosamente poco ameno.
Alli estaba, aparcó el coche y sacó un cigarrillo para calmar los nervios, llegaba antes de la hora, pero mejor, no le gustaba llegar tarde, y menos a una cita con una chica. Al cabo de cinco minutos la observó doblar la esquina, ella llevaba un vestido de tirantes largo verde y fino estampado con motivos florales. El vestido estilizaba sus formas y acentuaba sus maravillosos y generosos pechos con un escote de lo mas provocador, el pelo largo y negro se lo iba recogiendo en forma de coleta mientras caminaba.
Un golpe de claxon llamó su atención, decidió tras ello salir del coche para saludarla con mas efusividad. "Hola, Ana Maria, que tal? estas muy guapa... muac muac, dijo mientras le daba dos besos en la mejilla, Vamos? tu diriges...
Ámbos se introdujeron en el coche, no tenian sito para quedar, asi que eligieron para su encuentro morboso un descampado, solamente por el morbo que le daba a ella hacerlo alli con un desconocido. El trayecto era corto, sin embargo tras los 5 primeros minutos de intercambio de vanalidades el silencio se cerró y se notaba una cierta tensión en el ambiente.
Para romper un poco el hielo puso la radio, estaban poniendo uno de esos programas de sexo, le pareció graciosa la coincidencia y lo dejó puesto. Mientras lo tenían de fondo escuchaban e intercambiaban alguna sonrisa y comentario acerca de lo que se decía, intercambiando experiencias personales, con lo que se fue creando buen ambiente.
Al cabo de un rato llegaron, un pequeño promontorio en un monte que colindaba a un campo de golf, todo muy apartado, ideal para los amantes furtivos que buscan un momento de lujuria. Se quedaron en el coche mientras seguían escuchando, con los asientos medio reclinados los dos se tumbaron de medio lado para charlar mirandose con mas comodidad. Ella lo observaba fijamente, mirandolo con sus dos ojos negros mientras una de sus manos recorría su pierna de forma inocente.
"Te gusta mirarme? me excita mucho que que observen... dijo ella, mientras el asintió en silencio.
Como si reconociese la aprobación ella empezó a juguetear con su mano. En la radio comenzó a sonar la canción de "noches de blanco satén" mientras ella, que se encontraba tumbada de lado en el asiento del copiloto llevaba su dedo índice por su costado, bajando despacio, como dibujando su forma hasta el extremo donde terminaba el vestido; su dedo, presionando con suavidad fue apresando la tela, y comenzó a subirla con suavidad mientras continuaba ascendiendo.
El se estaba excitando mirandola, podia notar como su pene protestaba dentro de sus pantalones, mientras la dejaba hacer, observandola como un voyeur...
Ella continuó desnudandose siguiendo el tempo de la canción, subiendo el vestido hasta mediado el muslo su mano se perdió hacia el interior, mordiendose un labio y musitando sensualmente susurró "No tengo nada debajo... te gusta?"
Afirmó sin dudarlo mientras observaba como se tocaba, como su mano realizaba suaves movimientos circulares y alternaba metiendose suavemente dentro y fuera, era evidente que hacerlo delante de un desconocido la excitaba... El no podía aguantar mas y se dejo llevar por sus impulsos primales, salio del coche, lo rodeo y la invitó a salir fuera, necesitaba besarla, notar el contacto con su piel, tocarla, sobarla...
Ella se ofreció con ansiedad, casi chocaron al salir del coche, se besaron con desesperada pasion, mientras el la llevaba contra el coche, en un movimiento rápido la agarró en bolandas mientras la besaba, y la trasladó sobre el capó del coche. Necesitaba penetrarla ya, sin mas preambulos.
No recordaba como lo hizo pero su ropa desaparecio en tiempo record, ella se subió el vestido como pudo mientras el usaba el capó del coche como cama improvisada mientras la penetraba, en la primera lenta embestida notó que ella estaba muy lubricada, pese al insensible condon podia notar la calidez de su vagina, cosa que le excito mucho.
Ambos de dejaron llevar, gimiendo y jadeando, al cabo de unos minutos ella se incorporó poniendose de pie y apoyando una pierna sobre el coche mientras la penetraba y despues follandosela en bolandas.
De repente empezó a llover, pero ellos no lo notaban, el calor era superior a su entorno, sin embargo, el equilibrio era precario y resbalaron, cayendo hacia la pendiente que daba al campo de golf; por suerte, lo peor del impacto lo acolchó la tupida hierba.
Por lo esperpentico de la situación ambos estallaron en carcajadas, alli estaban ahora, tumbados los dos, notando como la corta hierba se iba mojando y se les clavaba en los cuerpos desnudos. Ella tomó la iniciativa, se acercó a el y le empezo a masturbar mientras le susurraba obscenidades al oido, de como le gustaria que se la clavara en ese momendo, que si queria que la hicera gritar de placer.... palabras que lo motivaron en un momento. Sin dudarlo ella se puso encima, y empezó a cabalgarlo, primero despacio, y luego cada vez mas rapido mientras estallaba en gemidos mientras botaba, la excitación hizo que su primer orgasmo fuera rápido. El, decidido a no darle tregua la giró violentamente hacia un lado, ahora ella estaba debajo. Sin piedad el le levantó las piernas formando una V y la empezó a penetrar con rapidez y fuerza, ella agarraba con fuerza la hierba, arrancandola en ocasiones con la ansiedad.
El movimiento fue in crescendo, tras unos minutos el la puso a cuatro patas, la penetró mientras agarraba su coleta, a ella le gustaba el sexo duro, asi que empezó a susurrarle al oido a ella, que gemia pidiendo mas mientras con una de sus manos acariciaba su clitoris. Ella queria probar el anal, pues nunca lo habia realizado; el, con una suave embestida le quitó su virgo trasero, empujando despacio, lubricando. Ella mezclaba los gemidos y gritos con el placer y el dolor mientras llegó a su primer orgasmo anal, que fue largo y devastador y que coincidió con la descarga del orgasmo de el. Tras unos instantes mágicos de olvido estaban tumbados y exhaustos, por lo que se dejaron caer sobre la hierba mojada, la lluvia bañaba sus rostros mientras se abrazaban, empezaba a hacer frio.
Dado que desconocía el lugar de la quedada se puso el gps en el coche y marcó la dirección donde debía recogerla, pan comido. Durante el trayecto por su cabeza pasaron mil ocurrencias, desde donde había colocado los condones, si se habia acordado de traer una manta para el coche o si el deberia ser quien diese el primer paso. Todo un caos que hizo que el trayecto se le hiciese corto pero nerviosamente poco ameno.
Alli estaba, aparcó el coche y sacó un cigarrillo para calmar los nervios, llegaba antes de la hora, pero mejor, no le gustaba llegar tarde, y menos a una cita con una chica. Al cabo de cinco minutos la observó doblar la esquina, ella llevaba un vestido de tirantes largo verde y fino estampado con motivos florales. El vestido estilizaba sus formas y acentuaba sus maravillosos y generosos pechos con un escote de lo mas provocador, el pelo largo y negro se lo iba recogiendo en forma de coleta mientras caminaba.
Un golpe de claxon llamó su atención, decidió tras ello salir del coche para saludarla con mas efusividad. "Hola, Ana Maria, que tal? estas muy guapa... muac muac, dijo mientras le daba dos besos en la mejilla, Vamos? tu diriges...
Ámbos se introdujeron en el coche, no tenian sito para quedar, asi que eligieron para su encuentro morboso un descampado, solamente por el morbo que le daba a ella hacerlo alli con un desconocido. El trayecto era corto, sin embargo tras los 5 primeros minutos de intercambio de vanalidades el silencio se cerró y se notaba una cierta tensión en el ambiente.
Para romper un poco el hielo puso la radio, estaban poniendo uno de esos programas de sexo, le pareció graciosa la coincidencia y lo dejó puesto. Mientras lo tenían de fondo escuchaban e intercambiaban alguna sonrisa y comentario acerca de lo que se decía, intercambiando experiencias personales, con lo que se fue creando buen ambiente.
Al cabo de un rato llegaron, un pequeño promontorio en un monte que colindaba a un campo de golf, todo muy apartado, ideal para los amantes furtivos que buscan un momento de lujuria. Se quedaron en el coche mientras seguían escuchando, con los asientos medio reclinados los dos se tumbaron de medio lado para charlar mirandose con mas comodidad. Ella lo observaba fijamente, mirandolo con sus dos ojos negros mientras una de sus manos recorría su pierna de forma inocente.
"Te gusta mirarme? me excita mucho que que observen... dijo ella, mientras el asintió en silencio.
Como si reconociese la aprobación ella empezó a juguetear con su mano. En la radio comenzó a sonar la canción de "noches de blanco satén" mientras ella, que se encontraba tumbada de lado en el asiento del copiloto llevaba su dedo índice por su costado, bajando despacio, como dibujando su forma hasta el extremo donde terminaba el vestido; su dedo, presionando con suavidad fue apresando la tela, y comenzó a subirla con suavidad mientras continuaba ascendiendo.
El se estaba excitando mirandola, podia notar como su pene protestaba dentro de sus pantalones, mientras la dejaba hacer, observandola como un voyeur...
Ella continuó desnudandose siguiendo el tempo de la canción, subiendo el vestido hasta mediado el muslo su mano se perdió hacia el interior, mordiendose un labio y musitando sensualmente susurró "No tengo nada debajo... te gusta?"
Afirmó sin dudarlo mientras observaba como se tocaba, como su mano realizaba suaves movimientos circulares y alternaba metiendose suavemente dentro y fuera, era evidente que hacerlo delante de un desconocido la excitaba... El no podía aguantar mas y se dejo llevar por sus impulsos primales, salio del coche, lo rodeo y la invitó a salir fuera, necesitaba besarla, notar el contacto con su piel, tocarla, sobarla...
Ella se ofreció con ansiedad, casi chocaron al salir del coche, se besaron con desesperada pasion, mientras el la llevaba contra el coche, en un movimiento rápido la agarró en bolandas mientras la besaba, y la trasladó sobre el capó del coche. Necesitaba penetrarla ya, sin mas preambulos.
No recordaba como lo hizo pero su ropa desaparecio en tiempo record, ella se subió el vestido como pudo mientras el usaba el capó del coche como cama improvisada mientras la penetraba, en la primera lenta embestida notó que ella estaba muy lubricada, pese al insensible condon podia notar la calidez de su vagina, cosa que le excito mucho.
Ambos de dejaron llevar, gimiendo y jadeando, al cabo de unos minutos ella se incorporó poniendose de pie y apoyando una pierna sobre el coche mientras la penetraba y despues follandosela en bolandas.
De repente empezó a llover, pero ellos no lo notaban, el calor era superior a su entorno, sin embargo, el equilibrio era precario y resbalaron, cayendo hacia la pendiente que daba al campo de golf; por suerte, lo peor del impacto lo acolchó la tupida hierba.
Por lo esperpentico de la situación ambos estallaron en carcajadas, alli estaban ahora, tumbados los dos, notando como la corta hierba se iba mojando y se les clavaba en los cuerpos desnudos. Ella tomó la iniciativa, se acercó a el y le empezo a masturbar mientras le susurraba obscenidades al oido, de como le gustaria que se la clavara en ese momendo, que si queria que la hicera gritar de placer.... palabras que lo motivaron en un momento. Sin dudarlo ella se puso encima, y empezó a cabalgarlo, primero despacio, y luego cada vez mas rapido mientras estallaba en gemidos mientras botaba, la excitación hizo que su primer orgasmo fuera rápido. El, decidido a no darle tregua la giró violentamente hacia un lado, ahora ella estaba debajo. Sin piedad el le levantó las piernas formando una V y la empezó a penetrar con rapidez y fuerza, ella agarraba con fuerza la hierba, arrancandola en ocasiones con la ansiedad.
El movimiento fue in crescendo, tras unos minutos el la puso a cuatro patas, la penetró mientras agarraba su coleta, a ella le gustaba el sexo duro, asi que empezó a susurrarle al oido a ella, que gemia pidiendo mas mientras con una de sus manos acariciaba su clitoris. Ella queria probar el anal, pues nunca lo habia realizado; el, con una suave embestida le quitó su virgo trasero, empujando despacio, lubricando. Ella mezclaba los gemidos y gritos con el placer y el dolor mientras llegó a su primer orgasmo anal, que fue largo y devastador y que coincidió con la descarga del orgasmo de el. Tras unos instantes mágicos de olvido estaban tumbados y exhaustos, por lo que se dejaron caer sobre la hierba mojada, la lluvia bañaba sus rostros mientras se abrazaban, empezaba a hacer frio.
viernes, 29 de mayo de 2009
En la oscuridad
Aquella era la noche esperada. Llevaban charlando por el mesenger casi un mes, compartiendo morbo y sexo virtual, conociendose y compartiendo secretos y deseos, fantasias realizadas y otras tantas deseosas de realizar, pero todo ello al final era vacio.
El sexo virtual siempre es una pobre imitación del verdadero, por mucho estímulo que pueda obtener la imaginación siempre se anhela ese contacto del piel con piel y ahora Jose lo necesitaba, hasta ahora solo habia tenido una regla inviolable con su misteriosa interlocutora, nada de nombres, nada de fotos, nada de caras. Todo por el morbo, para no tener prejuicios de ningun tipo sobre la persona, para no catalogar a la persona por su físico.
En todo ese tiempo solo conocía de ella su voz, armoniosa, dulce y seductora, cuando por las noches se relataban el día a día como dos amigos que se conocen de toda la vida, y las conversaciones derivaban inexorablemente hacia el sexo.
Si, todavía recordaba el primer día cuando le había propuesto sexo telefónico. Se sintió raro al principio, era una situación extraña escuchar a la otra persona gemir mientras se daba placer, pero al cabo de un rato mientras cerraba los ojos y se masturbaba trató de focalizar la situación en su mente y dejarse llevar. Indudablemente era una situación nueva y morbosa, pero después de un par de ocasiones la novedad se convirtió en monotonía, y ahora necesitaba algo más físico para satisfacerse, por ello una idea cruzó su mente, y le propuso a su misteriosa interlocutora un morboso juego, una cita a ciegas... literalmente.
La idea era simple, quedar en casa de ella, pero con unas condiciones muy especiales, nada de luz, ella accedió, le pareció morbosa la situación y concretaron realizarla esa misma noche.
Jose estuvo excitado todo ese día y no veia el momento de que llegara la noche, finalmente salió de su trabajo y llegó a casa, miró el correo y observó un mail entrante con el sitio concreto donde debía dirigirse, pan comido, era un sitio un tanto alejado, por lo que cogió el coche y se dispuso a salir.
Tras unos minutos de conducción que le parecieron eternos llegó al sitio indicado. Era un pequeño y solitario chalet de las afueras, rodeado con un gran muro de piedra del que sobresalían unos grandes setos, se acercó cuidadosamente a la puerta y probó a empujarla, tal y como se había establecido la puerta estaba abierta y al lado había una nota que rezaba lo siguiente... "Sube las escaleras y abre la puerta de la casa, hay una cuerda en el suelo en la entrada. Cierra la puerta y sigue el recorrido de la cuerda a oscuras hasta donde te lleve...."
Dicho y hecho, tras el sonoro click de la puerta al cerrarse la casa estaba extrañamente silenciosa, ningún ruido delataba la presencia de mas gente, Jose procedió a concentrarse en la nudosa cuerda, que se encontraba sobre el suelo, y se agachó para ir tanteando despacio hacia donde le llevaba.
Tras un par de serpenteantes giros al fin se maravilló de no tropezarse con ningun mueble, y fue a parar a lo que pensaba que era un dormitorio. La cuerda finalizaba en un objeto duro, que por el tacto dedujo al instante que era una cama, procedió a sentarse en la cama y un sonoro crujido de protesta fue inicialmente lo único que escuchó.
Intranquilo, fue aguzando el oido, y notó que no se encontraba solo en la habitación, una respiración acelerada era audible desde el otro extremo. La respiración se hizo más fuerte según la otra persona se acercaba, al momento siguiente la cama osciló, sin duda alguien se había subido y estaba parado a solo unos centimetros de el, ya que podia notar el olor penetrante y dulzón del perfume de mujer. Reprimió las palabras y se concentró en el resto de sus sentidos, primero en el olfato, en ese perfume penetrante y dulzón.... alzó una mano temblorosa, esperando encontrar un nuevo territorio de exploración, tenuemente las yemas de sus dedos rozaron una piel suave, que al ser tocada inicialmente se retrajo un poco, pero tras el sobresalto inicial se quedó firme esperando ser explorada....
Las dos manos salieron disparadas como si tuvieran vida propia, y timidamente buscaron las formas de aquella carne, era un cuerpo desnudo, sin duda, femenino en sus formas y por el contorno y la forma de la cadera era menudo. Alzó las manos sobre el contorno de la cadera para delimitar mas las formas, unos pechos pequeños pero firmes parecieron encontrarse en su camino, y le parecio escuchar un breve gemido cuando sus manos se estrellaron y magrearon todo su área, la cual amasaban suavemente.
El se acercó, y probó a buscar los labios de su interlocutora, los cuales encontró con facilidad y se fundieron en un beso salvaje, un duelo de lenguas profundo que terminó en un breve mordisco de ella en los labios de el. Aquello era primal, mientras se habian besado casi le habia arrancado la ropa con las prisas, su respiracion acelerada era su único lenguaje mientras ávida de sexo bajaba su boca a toda prisa por su pecho hasta que llegó a su pubis, introduciendo primero una mano en su slip de la que saco como trofeo su polla dura.
Empezó a moverla frenéticamente, en pocos segundos se la introducía en la boca con avidez, tragandola despacio y haciendola chocar contra el velo del paladar, llenandola de saliva mientras la sacaba lentamente y colocaba el glande entre sus labios, succionandolo y lamiendolo haciendo graciosos ruidos, como el que sorbe un batido.
El gemia, y empezó a gemir más cuando le empezo a chupar los testiculos, parece que a ella le gustaba hacerlo... por su parte el acariciaba su espalda y masajeaba su cabeza mientras ella lo devoraba, se creyó que iba a explotar y le dio una seña a su compañera. Una mano lo empujó hacia atras indicando que se recostara en la cama, al poco notó que alguien se ponia de pie y se movia en la cama, ella estaba moviendose.
Su siguiente sensación fue un peso encima, y una calided humeda cerca de su boca, mientras notaba que unas tetas se frotaban contra su estómago y una boca y una mano volvian a masturbarlo.
Entendió al momento el movimiento y empezó a realizar su parte del 69, agarrando el culo con ambas manos mientras su lengua buscaba el clitoris, búsqueda que duró poco, en unos momentos notó una oscilación del peso de ella hacia atras y se dió cuenta que ella estaba a punto de correrse, por lo que siguio chupando con mas viveza hasta que un sonoro gemido seguido de unos movimientos pélvicos delataron su orgasmo. De forma frenética ella se levanto y buscó nerviosa su polla, se puso a horcajadas y empezó a mover la cadera de forma frenetica durante un rato, gimieron juntos, sudaron juntos y finalmente ambos se corrieron en un sonoro orgasmo.
Tras unos instantes inciertos sin mediar palabra ella se levantó, el escuchó pasos alejandose y un golpe sordo, como si alguien hubiera tirado algo al suelo. Sorprendido se vistió rápidamente y siguió la cuerda para salir de aquella casa, pero algo no encajaba, la cuerda que salía de la habitación ahora zigzagueaba más, y daba la impresión de que lo llevaba a otra habitación de aquella extraña casa....
El sexo virtual siempre es una pobre imitación del verdadero, por mucho estímulo que pueda obtener la imaginación siempre se anhela ese contacto del piel con piel y ahora Jose lo necesitaba, hasta ahora solo habia tenido una regla inviolable con su misteriosa interlocutora, nada de nombres, nada de fotos, nada de caras. Todo por el morbo, para no tener prejuicios de ningun tipo sobre la persona, para no catalogar a la persona por su físico.
En todo ese tiempo solo conocía de ella su voz, armoniosa, dulce y seductora, cuando por las noches se relataban el día a día como dos amigos que se conocen de toda la vida, y las conversaciones derivaban inexorablemente hacia el sexo.
Si, todavía recordaba el primer día cuando le había propuesto sexo telefónico. Se sintió raro al principio, era una situación extraña escuchar a la otra persona gemir mientras se daba placer, pero al cabo de un rato mientras cerraba los ojos y se masturbaba trató de focalizar la situación en su mente y dejarse llevar. Indudablemente era una situación nueva y morbosa, pero después de un par de ocasiones la novedad se convirtió en monotonía, y ahora necesitaba algo más físico para satisfacerse, por ello una idea cruzó su mente, y le propuso a su misteriosa interlocutora un morboso juego, una cita a ciegas... literalmente.
La idea era simple, quedar en casa de ella, pero con unas condiciones muy especiales, nada de luz, ella accedió, le pareció morbosa la situación y concretaron realizarla esa misma noche.
Jose estuvo excitado todo ese día y no veia el momento de que llegara la noche, finalmente salió de su trabajo y llegó a casa, miró el correo y observó un mail entrante con el sitio concreto donde debía dirigirse, pan comido, era un sitio un tanto alejado, por lo que cogió el coche y se dispuso a salir.
Tras unos minutos de conducción que le parecieron eternos llegó al sitio indicado. Era un pequeño y solitario chalet de las afueras, rodeado con un gran muro de piedra del que sobresalían unos grandes setos, se acercó cuidadosamente a la puerta y probó a empujarla, tal y como se había establecido la puerta estaba abierta y al lado había una nota que rezaba lo siguiente... "Sube las escaleras y abre la puerta de la casa, hay una cuerda en el suelo en la entrada. Cierra la puerta y sigue el recorrido de la cuerda a oscuras hasta donde te lleve...."
Dicho y hecho, tras el sonoro click de la puerta al cerrarse la casa estaba extrañamente silenciosa, ningún ruido delataba la presencia de mas gente, Jose procedió a concentrarse en la nudosa cuerda, que se encontraba sobre el suelo, y se agachó para ir tanteando despacio hacia donde le llevaba.
Tras un par de serpenteantes giros al fin se maravilló de no tropezarse con ningun mueble, y fue a parar a lo que pensaba que era un dormitorio. La cuerda finalizaba en un objeto duro, que por el tacto dedujo al instante que era una cama, procedió a sentarse en la cama y un sonoro crujido de protesta fue inicialmente lo único que escuchó.
Intranquilo, fue aguzando el oido, y notó que no se encontraba solo en la habitación, una respiración acelerada era audible desde el otro extremo. La respiración se hizo más fuerte según la otra persona se acercaba, al momento siguiente la cama osciló, sin duda alguien se había subido y estaba parado a solo unos centimetros de el, ya que podia notar el olor penetrante y dulzón del perfume de mujer. Reprimió las palabras y se concentró en el resto de sus sentidos, primero en el olfato, en ese perfume penetrante y dulzón.... alzó una mano temblorosa, esperando encontrar un nuevo territorio de exploración, tenuemente las yemas de sus dedos rozaron una piel suave, que al ser tocada inicialmente se retrajo un poco, pero tras el sobresalto inicial se quedó firme esperando ser explorada....
Las dos manos salieron disparadas como si tuvieran vida propia, y timidamente buscaron las formas de aquella carne, era un cuerpo desnudo, sin duda, femenino en sus formas y por el contorno y la forma de la cadera era menudo. Alzó las manos sobre el contorno de la cadera para delimitar mas las formas, unos pechos pequeños pero firmes parecieron encontrarse en su camino, y le parecio escuchar un breve gemido cuando sus manos se estrellaron y magrearon todo su área, la cual amasaban suavemente.
El se acercó, y probó a buscar los labios de su interlocutora, los cuales encontró con facilidad y se fundieron en un beso salvaje, un duelo de lenguas profundo que terminó en un breve mordisco de ella en los labios de el. Aquello era primal, mientras se habian besado casi le habia arrancado la ropa con las prisas, su respiracion acelerada era su único lenguaje mientras ávida de sexo bajaba su boca a toda prisa por su pecho hasta que llegó a su pubis, introduciendo primero una mano en su slip de la que saco como trofeo su polla dura.
Empezó a moverla frenéticamente, en pocos segundos se la introducía en la boca con avidez, tragandola despacio y haciendola chocar contra el velo del paladar, llenandola de saliva mientras la sacaba lentamente y colocaba el glande entre sus labios, succionandolo y lamiendolo haciendo graciosos ruidos, como el que sorbe un batido.
El gemia, y empezó a gemir más cuando le empezo a chupar los testiculos, parece que a ella le gustaba hacerlo... por su parte el acariciaba su espalda y masajeaba su cabeza mientras ella lo devoraba, se creyó que iba a explotar y le dio una seña a su compañera. Una mano lo empujó hacia atras indicando que se recostara en la cama, al poco notó que alguien se ponia de pie y se movia en la cama, ella estaba moviendose.
Su siguiente sensación fue un peso encima, y una calided humeda cerca de su boca, mientras notaba que unas tetas se frotaban contra su estómago y una boca y una mano volvian a masturbarlo.
Entendió al momento el movimiento y empezó a realizar su parte del 69, agarrando el culo con ambas manos mientras su lengua buscaba el clitoris, búsqueda que duró poco, en unos momentos notó una oscilación del peso de ella hacia atras y se dió cuenta que ella estaba a punto de correrse, por lo que siguio chupando con mas viveza hasta que un sonoro gemido seguido de unos movimientos pélvicos delataron su orgasmo. De forma frenética ella se levanto y buscó nerviosa su polla, se puso a horcajadas y empezó a mover la cadera de forma frenetica durante un rato, gimieron juntos, sudaron juntos y finalmente ambos se corrieron en un sonoro orgasmo.
Tras unos instantes inciertos sin mediar palabra ella se levantó, el escuchó pasos alejandose y un golpe sordo, como si alguien hubiera tirado algo al suelo. Sorprendido se vistió rápidamente y siguió la cuerda para salir de aquella casa, pero algo no encajaba, la cuerda que salía de la habitación ahora zigzagueaba más, y daba la impresión de que lo llevaba a otra habitación de aquella extraña casa....
jueves, 28 de mayo de 2009
En el espejo
Mi compañera de piso tenía dos grandes defectos, estaba buena y por desgracia sabía usarlo en su provecho. Tras algún rollo ocasional que terminó mas en calentón que en otra cosa decidí investigar un poco como era cuando yo no estaba en casa, despues de todo la información es poder, y el poder nunca viene mal de vez en cuando.
Mi lujuriosa mente ideó un plan, el baño era un sitio común, por lo que una cámara grabando podría suponer alguna que otra historia reveladora, llegados a ese punto empecé a echarlo a andar. Conseguir la cámara se puede decir que fue una cosa de niños, buscarle la ubicación ya era otro cantar, debía estar oculta y no cantar demasiado. Tras unas idas y venidas encontré el sitio con el ángulo perfecto, puesto que la pared contraria al gran espejo de la pileta tenía una estanteria que daba un encuadre perfecto. Preparé a conciencia todo y dejé claro que ese día iba a volver tarde. Programé la cámara para unas horas donde mas o menos por rutina ella se duchaba y esperé pacientemente a llegar a casa y observar el botín.
Para mi sorpresa hubo mas de lo esperado, al poner el video observé con creciente excitación como ella aparecía de repente por la puerta, la imagen reflejaba con nitidez parte de la horrible decoración de hojas de las paredes, y en el espejo central se reflejaba ella, una imagen perfecta y nítida desde sus muslos hasta su cabeza, detrás, la puerta el flanqueaba el paso, pero claro, al saber que estaba sola la puerta permanecía abierta...
No era una chica de fisico escultural, de hecho se podria considerar como una chica mas del montón, era bajita, sobre 1.50, pelo castaño y largo y ojos del mismo color, su cara era armoniosa y dulce, sin duda su mejor arma de seduccíon era su mirada, dulce y penetrante que decía que nunca había roto un plato.... ah, esas son las peores!. El resto de su físico iba un poco en armonía con ella, poco pecho y un culo normal, aparentaba casi el aspecto de una Teen que de una persona que rondaba la treintena.
Observando el video alli estaba ella, con la camiseta rosa que tanto le gustaba y un vaquero azul, mirandose al espejo y haciendo poses, girándose de medio lado observando como le quedaban los vaqueros en el trasero, el tipo de cosas que sabes que haces cuando nunca te mira nadie.... casi parecía una situación cómica. De repende se puso frente al espejo y mientras posaba fue dejando volar sus manos por su cuerpo, primero subiendo por su pelo, luego bajando hasta llegar a sus pechos, agarrandolos desde abajo y apretandolos en movimientos circulares, mientras su cara se transformaba y apretaba los labios en un gesto placentero.
Tras un rato observándose decidió que la camiseta era un torpe obstáculo que debía ser quitado, comenzó despacio, metiendo las manos entre la camiseta y su cuerpo, mirandose con detenimiento mientras lo hacía, tal vez pensando en alguien especial que debería estar haciendo ese movimiento en vez de ella frente al espejo. Continuó tocandose brevemente, masajeando el vientre y volviendo de forma insistente a sus pechos, en uno de los movimientos enganchó definitivamente la camiseta y la tiró al suelo.
Se atusó el pelo que se le habia enganchado con la camiseta al quitarselo, frente al espejo ahora mismo llevaba puesto un sujetador bastante anodino de color carne (posiblemente de las cosas más antieróticas que existen) ella continuó magreandose las tetas con mas fuerza, apretandolas y juntandolas mientras se acercaba al espejo y cerraba los ojos mientras profería algun gemido, mmm se estaba poniendo muy cachonda, la cosa prometia...
Acto seguido sus manos bajaron paralelas al pantalón y se colocaron sobre su pubis, hizo un intento de masaje suave sobre el pantalón y continuó con un movimiento ascendente de nuevo a los senos. Tras unos inciertos momentos sus manos rodearon el linde de la cadera y se desabrochó el pantalón, se lo bajó y reveló otras braguitas de un color tan anodino como el del suje.
Ahora se admiraba todo el cuerpo, de nuevo se puso de lado y empezó a pasar una de sus manos por su nalga izquierda, como si la estuviera masajeando, le dió un ligero cachete y acto seguido tanteó con fuerza su dureza clavando los dedos como una garra, mientras un gemido se escapaba de su boca, después se giró y se puso de nuevo frente al espejo y empezó a masturbarse con más viveza, dejando que la palma de su mano se frotase con mas presión sobre su braguita. Sus caderas respondían a su tacto, y se contoneaba poco a poco mientras comenzaba a bajarse las tiras de la prenda.
El suje se lo bajó despacio, sin perder ojo del espejo, como si se estuviera recreando en el momento, o ensayando para un espectador futuro. Una de sus manos se mantuvo fija dentro de su braguita, mientras la otra sobaba sin piedad sus pechos pequeños, pero de pezones oscuros y duros que se encontraban totalmente erizados. Con el suje casi sobre su cintura dejando totalmente al descubierto sus pechos descolgó sus dos manos hacia la braguita, una de ellas la agarró con fuerza y tiró de ella hacia arriba, haciendo que la tela en incrustase dentro de sus labios mayores y frotandola arriba y abajo contra su coño, mientras que la otra mano masturbaba su clitoris rápidamente.
Su siguiente movimiento fue quitarse el sujetador y bajarse la braguita hasta la mitad de sus muslos, después se recostó contra la puerta mientras su mano izquierda se movía freneticamente en su coño, cada vez a mas velocidad, mientras sus caderas reaccionaban a sus impulsos, y ladeaba la cabeza hacia atrás y adelante de forma descontrolada, en claro contraste con los gemidos crecientes. Tras unos instantes sus gemidos se convirtieron en gritos, su pelvis se contoneaba rápidamente hacia delante y hacia atrás, como presa de un ataque epiléptico y pareció caerse, como un muñeco al que le cortan las cuerdas. Recuperó casi al instante la compostura y su respiración se fue normalizando mientras se alzaba. Acto seguido se quitó la braga, la tiró al cubo de la ropa sucia y se metió en la ducha con una sonrisa de aprobación.
El vapor y el ángulo de la cámara no ofrecieron nada mas, pero el audio grabó de nuevo mas gemidos y respiraciones aceleradas, realmente la ducha estuvo bien aprovechada....
Mi lujuriosa mente ideó un plan, el baño era un sitio común, por lo que una cámara grabando podría suponer alguna que otra historia reveladora, llegados a ese punto empecé a echarlo a andar. Conseguir la cámara se puede decir que fue una cosa de niños, buscarle la ubicación ya era otro cantar, debía estar oculta y no cantar demasiado. Tras unas idas y venidas encontré el sitio con el ángulo perfecto, puesto que la pared contraria al gran espejo de la pileta tenía una estanteria que daba un encuadre perfecto. Preparé a conciencia todo y dejé claro que ese día iba a volver tarde. Programé la cámara para unas horas donde mas o menos por rutina ella se duchaba y esperé pacientemente a llegar a casa y observar el botín.
Para mi sorpresa hubo mas de lo esperado, al poner el video observé con creciente excitación como ella aparecía de repente por la puerta, la imagen reflejaba con nitidez parte de la horrible decoración de hojas de las paredes, y en el espejo central se reflejaba ella, una imagen perfecta y nítida desde sus muslos hasta su cabeza, detrás, la puerta el flanqueaba el paso, pero claro, al saber que estaba sola la puerta permanecía abierta...
No era una chica de fisico escultural, de hecho se podria considerar como una chica mas del montón, era bajita, sobre 1.50, pelo castaño y largo y ojos del mismo color, su cara era armoniosa y dulce, sin duda su mejor arma de seduccíon era su mirada, dulce y penetrante que decía que nunca había roto un plato.... ah, esas son las peores!. El resto de su físico iba un poco en armonía con ella, poco pecho y un culo normal, aparentaba casi el aspecto de una Teen que de una persona que rondaba la treintena.
Observando el video alli estaba ella, con la camiseta rosa que tanto le gustaba y un vaquero azul, mirandose al espejo y haciendo poses, girándose de medio lado observando como le quedaban los vaqueros en el trasero, el tipo de cosas que sabes que haces cuando nunca te mira nadie.... casi parecía una situación cómica. De repende se puso frente al espejo y mientras posaba fue dejando volar sus manos por su cuerpo, primero subiendo por su pelo, luego bajando hasta llegar a sus pechos, agarrandolos desde abajo y apretandolos en movimientos circulares, mientras su cara se transformaba y apretaba los labios en un gesto placentero.
Tras un rato observándose decidió que la camiseta era un torpe obstáculo que debía ser quitado, comenzó despacio, metiendo las manos entre la camiseta y su cuerpo, mirandose con detenimiento mientras lo hacía, tal vez pensando en alguien especial que debería estar haciendo ese movimiento en vez de ella frente al espejo. Continuó tocandose brevemente, masajeando el vientre y volviendo de forma insistente a sus pechos, en uno de los movimientos enganchó definitivamente la camiseta y la tiró al suelo.
Se atusó el pelo que se le habia enganchado con la camiseta al quitarselo, frente al espejo ahora mismo llevaba puesto un sujetador bastante anodino de color carne (posiblemente de las cosas más antieróticas que existen) ella continuó magreandose las tetas con mas fuerza, apretandolas y juntandolas mientras se acercaba al espejo y cerraba los ojos mientras profería algun gemido, mmm se estaba poniendo muy cachonda, la cosa prometia...
Acto seguido sus manos bajaron paralelas al pantalón y se colocaron sobre su pubis, hizo un intento de masaje suave sobre el pantalón y continuó con un movimiento ascendente de nuevo a los senos. Tras unos inciertos momentos sus manos rodearon el linde de la cadera y se desabrochó el pantalón, se lo bajó y reveló otras braguitas de un color tan anodino como el del suje.
Ahora se admiraba todo el cuerpo, de nuevo se puso de lado y empezó a pasar una de sus manos por su nalga izquierda, como si la estuviera masajeando, le dió un ligero cachete y acto seguido tanteó con fuerza su dureza clavando los dedos como una garra, mientras un gemido se escapaba de su boca, después se giró y se puso de nuevo frente al espejo y empezó a masturbarse con más viveza, dejando que la palma de su mano se frotase con mas presión sobre su braguita. Sus caderas respondían a su tacto, y se contoneaba poco a poco mientras comenzaba a bajarse las tiras de la prenda.
El suje se lo bajó despacio, sin perder ojo del espejo, como si se estuviera recreando en el momento, o ensayando para un espectador futuro. Una de sus manos se mantuvo fija dentro de su braguita, mientras la otra sobaba sin piedad sus pechos pequeños, pero de pezones oscuros y duros que se encontraban totalmente erizados. Con el suje casi sobre su cintura dejando totalmente al descubierto sus pechos descolgó sus dos manos hacia la braguita, una de ellas la agarró con fuerza y tiró de ella hacia arriba, haciendo que la tela en incrustase dentro de sus labios mayores y frotandola arriba y abajo contra su coño, mientras que la otra mano masturbaba su clitoris rápidamente.
Su siguiente movimiento fue quitarse el sujetador y bajarse la braguita hasta la mitad de sus muslos, después se recostó contra la puerta mientras su mano izquierda se movía freneticamente en su coño, cada vez a mas velocidad, mientras sus caderas reaccionaban a sus impulsos, y ladeaba la cabeza hacia atrás y adelante de forma descontrolada, en claro contraste con los gemidos crecientes. Tras unos instantes sus gemidos se convirtieron en gritos, su pelvis se contoneaba rápidamente hacia delante y hacia atrás, como presa de un ataque epiléptico y pareció caerse, como un muñeco al que le cortan las cuerdas. Recuperó casi al instante la compostura y su respiración se fue normalizando mientras se alzaba. Acto seguido se quitó la braga, la tiró al cubo de la ropa sucia y se metió en la ducha con una sonrisa de aprobación.
El vapor y el ángulo de la cámara no ofrecieron nada mas, pero el audio grabó de nuevo mas gemidos y respiraciones aceleradas, realmente la ducha estuvo bien aprovechada....
Una cena vibrante
Ella es una droga dura de la que es dificil desengancharse, su sonrisa y su conversacion combinadas con su infartante cuerpo pueden llevar al extasis en un instante, pero como toda droga que causa dependencia su ausencia causa mono, pero ella es asi, es un espiritu libre que va y viene cuando quiere y habla y conversa cuando le apetece, son sus reglas y hay que atenerse a ellas.
Hacia tiempo que no me hablaba, yo suponia que entre su abundante trabajo o algun ligue ocasional me tendria aparcado en algun lado. La sorpresa fue mayuscula al recibir su llamada, puesto que nunca me habia llamado directamente al movil, como siempre, su voz sonaba melosa y seductora, basicamente me comentaba que tenia una fiesta con unos amigos que le cuadraba cerca y como necesitaba pareja me proponia ir con ella.
Accedi a regañadientes, porque aunque no me gustan ese tipo de saraos nunca esta de mas ver a una mujer guapa vestida de forma elegante, me vesti con un traje y me prepare para recibirla. Al cabo de un rato alli estaba ella, su coche azul contrastaba con su cabello rojo, y la palidez de su piel era resaltada por el vestido de noche negro entallado que llevaba, sin tirantes, ofreciendo un mas que generoso canalillo, despues de babear un poco y fantasear segui en mi mundo onírico y me meti en el coche.
"Cogeme las gafas de sol, estan en la guantera, ok?" me dijo ella, tanteando, mis manos encontraron un objeto similar al raton de un ordenador portatil, pero con forma ovoidea, extrañado pregunte que era aquello, y entre risas ella respondio que era un vibrador wifi, que se activaba a distancia con un mando, maliciosamente le dije que se lo pusiera esa noche, para darle un toque picante e impredecible a la velada.
Dicho esto lo agarró de mis manos y desaparecio entre sus piernas con una sorprendente facilidad, yo por mi parte cogí el mando a distancia del vibrador rapidamente "Esto me lo quedo yo... y arrancamos hacia la casa.
El lugar de la cena era un chalet bastante espacioso, con un gran cesped alrededor de una igualmente grande piscina, todo estaba preparado para que si alguien se pasase de copas pudiese dormir placidamente la borrachera. Al entrar observé que aquellla cena iba a ser aburrida, los trajes elegantes de ellos y ellas vaticinaban soporiferas conversaciones intrascentes acerca de la subida de la bolsa o los activos y pasivos.. beeg. coñazo!!.
Ana se sento frente a mi, el aburrimiento solo se interrumpia cuando la observaba conversar con algun contertulio en la mesa, fingiendo interes mientras exclamaba un "aha..." y por el rabillo del ojo me miraba insidiosamente, al tanto que una de sus piernas se estiraba y tanteaba mi paquete. Decidi tomar cartas en el asunto, y active mi pequeño aliado ovoideo. Su reaccion fue casi instantánea, contrajo instintivamente su abdomen como si le hubieran dado una patada, mientras mordia uno de sus labios, Bien, aquello funcionaba de maravilla, ademas era curiosa la reaccion de su contertulio, ¿Te encuentras indispuesta? que poco sabia de la verdad...
Decidi no apagar el aparatejo, le baje la intensidad y su zumbido era totalmente inapreciable, pero las reacciones de Ana eran todo un poema, respiraba de forma entrecortada en ocasiones, como si estuviera acalorada, a la vez que intentaba mantener la compostura. Las miradas que me dedicaba eran todo un poema tambien, diria que en ese momento me follaria o me mataria a partes iguales, o tal vez lo primero y luego lo segundo. Decidi ser bueno y dejarla descansar a ratos para que aquello no fuera tan evidente.
Transcurrida la cena la gente se levanto de la mesa y empezaron los bailoteos y las copas al sonido de la musica, fui un momento a tomar el aire y al regresar me encontre a Ana hablando con una chica alta, de ojos negros como azabache, rubia, con un corte de media melena y vestida con un traje bastante similar, negro y sin tirantes. Bromeaban acerca de ello. Tras el saludo y el par de besos de rigor me entero que la chica es una amiga que se llama Eva. La verdad es que era bastante atractiva, al menos mi segunda cabeza opinó lo mismo... mientras ellas departian me quede en segundo plano escuchando la conversacion y dandome cuenta lo pasadas de copas que estaban. Eché mano al bolsillo y le di caña al mando para ver la reaccion de Ana.
Ella estaba abrazada a Eva contandole algo sobre el escote, y tras recibir la vibracion saltó como un resorte hacia delante dejando escapar un gemido
de puro placer, como si le hubiera dado un calambre. Me dedicó una mirada asesina, recorrio en escaso metro que nos separaba y me agarro por el brazo mientras me pseudoarrastraba hacia un privado.
Estaba muy cabreada, empezaba a soltar una retahila de insultos cuando mi mano se deslizo al mando nuevamente, esta vez le di a toda potencia, sin descanso, ella intento dar un paso pero finalmente cayo recostada contra una pared gimiendo de placer mientras se tocaba las tetas.
Avancé rapidamente y agarre con una de mis manos sus brazos sobre su cabeza, al tiempo k empece a comerle los morros, ella protestaba tibiamente pero me pedia que siguiera mas.... acto seguido abandone sus labios y fui contorneando su cuello
con la palma abierta, era divertido como tenia respingos cuando mis manos frotaban aquel vestido de seda negro contra sus pezones, que se encontraban totalmente erizados y de punta, mientras yo me divertia ella cerraba instintivamente las piernas y gemia de placer.
Bajé lentamente, con cuidado subi la parte de abajo de su vestido, qie como ya sabia no llevaba ropa interior, un zumbido apenas audible y una pequeña argolla como la de un tampon eran el unico signo de que el vibrador estaba alli. Decidi ayudarle, y tome entre mis labios su clitoris, mimandolo de forma experta, no costo demasiado que Ana llegase a un orgasmo sonoro, largo y agotador. Sin embargo cuando ella se recobraba otros gemidos nos alertaron, era Eva, que nos habia seguido hasta el privado, pero se habia quedado atras y ahora estaba apoyada en la entrada de la habitacion, gimiendo mientras se estaba haciendo un dedo. Nos levantamos lascivos,salvajes e insaciables y le comi los morros a Eva, mientras Ana hacía lo propio con sus otros labios.
Transcurridos unos momentos decidimos que los sofas eran mas comodos para nosotros, asi que me sente y las chicas decidieron brindarme una felacion conjunta a dos bocas, aquello era indescriptible, pero necesitaba follarmelas ya, asi que acordamos que eva se tumbaria bocarriba en el suelo y abriria las piernas, mientras Ana se pondria sobre ella y le comeria su rasurado coño rubio, mientras yo penetraba a Ana por detras, puesto que se encontraba con su culo en pompa, con el vibrador todavia funcionando y con mi pene taladrando su culo, menuda estampa.
Note que me corria, pero ya habia perdido la nocion de quien gemia y quien no, simplemente me recoste hacia un lado, cerre la puerta con llave y me dedique a observar aquel espectaculo mientras recuperaba, aquella noche iba a ser muy larga y placentera...
...y entonces desperte, Ana me dedico una sonrisa mientras me decia "Deja el raton del portatil en la guantera, es de jose que se lo dejo olvidado, mañana se lo doy"
Hacia tiempo que no me hablaba, yo suponia que entre su abundante trabajo o algun ligue ocasional me tendria aparcado en algun lado. La sorpresa fue mayuscula al recibir su llamada, puesto que nunca me habia llamado directamente al movil, como siempre, su voz sonaba melosa y seductora, basicamente me comentaba que tenia una fiesta con unos amigos que le cuadraba cerca y como necesitaba pareja me proponia ir con ella.
Accedi a regañadientes, porque aunque no me gustan ese tipo de saraos nunca esta de mas ver a una mujer guapa vestida de forma elegante, me vesti con un traje y me prepare para recibirla. Al cabo de un rato alli estaba ella, su coche azul contrastaba con su cabello rojo, y la palidez de su piel era resaltada por el vestido de noche negro entallado que llevaba, sin tirantes, ofreciendo un mas que generoso canalillo, despues de babear un poco y fantasear segui en mi mundo onírico y me meti en el coche.
"Cogeme las gafas de sol, estan en la guantera, ok?" me dijo ella, tanteando, mis manos encontraron un objeto similar al raton de un ordenador portatil, pero con forma ovoidea, extrañado pregunte que era aquello, y entre risas ella respondio que era un vibrador wifi, que se activaba a distancia con un mando, maliciosamente le dije que se lo pusiera esa noche, para darle un toque picante e impredecible a la velada.
Dicho esto lo agarró de mis manos y desaparecio entre sus piernas con una sorprendente facilidad, yo por mi parte cogí el mando a distancia del vibrador rapidamente "Esto me lo quedo yo... y arrancamos hacia la casa.
El lugar de la cena era un chalet bastante espacioso, con un gran cesped alrededor de una igualmente grande piscina, todo estaba preparado para que si alguien se pasase de copas pudiese dormir placidamente la borrachera. Al entrar observé que aquellla cena iba a ser aburrida, los trajes elegantes de ellos y ellas vaticinaban soporiferas conversaciones intrascentes acerca de la subida de la bolsa o los activos y pasivos.. beeg. coñazo!!.
Ana se sento frente a mi, el aburrimiento solo se interrumpia cuando la observaba conversar con algun contertulio en la mesa, fingiendo interes mientras exclamaba un "aha..." y por el rabillo del ojo me miraba insidiosamente, al tanto que una de sus piernas se estiraba y tanteaba mi paquete. Decidi tomar cartas en el asunto, y active mi pequeño aliado ovoideo. Su reaccion fue casi instantánea, contrajo instintivamente su abdomen como si le hubieran dado una patada, mientras mordia uno de sus labios, Bien, aquello funcionaba de maravilla, ademas era curiosa la reaccion de su contertulio, ¿Te encuentras indispuesta? que poco sabia de la verdad...
Decidi no apagar el aparatejo, le baje la intensidad y su zumbido era totalmente inapreciable, pero las reacciones de Ana eran todo un poema, respiraba de forma entrecortada en ocasiones, como si estuviera acalorada, a la vez que intentaba mantener la compostura. Las miradas que me dedicaba eran todo un poema tambien, diria que en ese momento me follaria o me mataria a partes iguales, o tal vez lo primero y luego lo segundo. Decidi ser bueno y dejarla descansar a ratos para que aquello no fuera tan evidente.
Transcurrida la cena la gente se levanto de la mesa y empezaron los bailoteos y las copas al sonido de la musica, fui un momento a tomar el aire y al regresar me encontre a Ana hablando con una chica alta, de ojos negros como azabache, rubia, con un corte de media melena y vestida con un traje bastante similar, negro y sin tirantes. Bromeaban acerca de ello. Tras el saludo y el par de besos de rigor me entero que la chica es una amiga que se llama Eva. La verdad es que era bastante atractiva, al menos mi segunda cabeza opinó lo mismo... mientras ellas departian me quede en segundo plano escuchando la conversacion y dandome cuenta lo pasadas de copas que estaban. Eché mano al bolsillo y le di caña al mando para ver la reaccion de Ana.
Ella estaba abrazada a Eva contandole algo sobre el escote, y tras recibir la vibracion saltó como un resorte hacia delante dejando escapar un gemido
de puro placer, como si le hubiera dado un calambre. Me dedicó una mirada asesina, recorrio en escaso metro que nos separaba y me agarro por el brazo mientras me pseudoarrastraba hacia un privado.
Estaba muy cabreada, empezaba a soltar una retahila de insultos cuando mi mano se deslizo al mando nuevamente, esta vez le di a toda potencia, sin descanso, ella intento dar un paso pero finalmente cayo recostada contra una pared gimiendo de placer mientras se tocaba las tetas.
Avancé rapidamente y agarre con una de mis manos sus brazos sobre su cabeza, al tiempo k empece a comerle los morros, ella protestaba tibiamente pero me pedia que siguiera mas.... acto seguido abandone sus labios y fui contorneando su cuello
con la palma abierta, era divertido como tenia respingos cuando mis manos frotaban aquel vestido de seda negro contra sus pezones, que se encontraban totalmente erizados y de punta, mientras yo me divertia ella cerraba instintivamente las piernas y gemia de placer.
Bajé lentamente, con cuidado subi la parte de abajo de su vestido, qie como ya sabia no llevaba ropa interior, un zumbido apenas audible y una pequeña argolla como la de un tampon eran el unico signo de que el vibrador estaba alli. Decidi ayudarle, y tome entre mis labios su clitoris, mimandolo de forma experta, no costo demasiado que Ana llegase a un orgasmo sonoro, largo y agotador. Sin embargo cuando ella se recobraba otros gemidos nos alertaron, era Eva, que nos habia seguido hasta el privado, pero se habia quedado atras y ahora estaba apoyada en la entrada de la habitacion, gimiendo mientras se estaba haciendo un dedo. Nos levantamos lascivos,salvajes e insaciables y le comi los morros a Eva, mientras Ana hacía lo propio con sus otros labios.
Transcurridos unos momentos decidimos que los sofas eran mas comodos para nosotros, asi que me sente y las chicas decidieron brindarme una felacion conjunta a dos bocas, aquello era indescriptible, pero necesitaba follarmelas ya, asi que acordamos que eva se tumbaria bocarriba en el suelo y abriria las piernas, mientras Ana se pondria sobre ella y le comeria su rasurado coño rubio, mientras yo penetraba a Ana por detras, puesto que se encontraba con su culo en pompa, con el vibrador todavia funcionando y con mi pene taladrando su culo, menuda estampa.
Note que me corria, pero ya habia perdido la nocion de quien gemia y quien no, simplemente me recoste hacia un lado, cerre la puerta con llave y me dedique a observar aquel espectaculo mientras recuperaba, aquella noche iba a ser muy larga y placentera...
...y entonces desperte, Ana me dedico una sonrisa mientras me decia "Deja el raton del portatil en la guantera, es de jose que se lo dejo olvidado, mañana se lo doy"
Cuando vayas a la playa....
Lo malo de ir en autobús a la playa son las interminables colas, los codazos y los empujones de rigor y la posibilidad de que tras estar un largo tiempo en la cola te puedas quedar tirado, son cosas que pasan y son las penurias del transporte público.
Era un dia bastante caluroso, por lo que decidió esperar hasta el ultimo autobús pensando que habría menos gente en la parada, craso error... la parada estaba hasta hasta arriba de gente que tenía esa misma idea, muy listo sherlock, toca esperar....
La verdad es que todo había sido culpa suya, de aquella vampiresa morena de gélidos ojos azules y cara aniñada de la que no pudo quitar ojo en la playa y de la que se quedó embobado toda la tarde. Despues de todo si vas sólo a la playa no hay muchas cosas que hacer, tumbarse, dormir, darse un baño, tumbarse, girarse, domir, darse un baño... por tanto, que menos que alegrarse la vista, total es gratis.
Ese día había llevado la cámara, le gustaban las fotos de las puestas de sol en la playa y en secreto siempre colaba alguna foto de una ocasional mujer desnuda mostrando sus bondades para su colección privada. Ese dia le dedicó una sesión especial a aquella mujer cautivadora para tener un recuerdo del momento. Era evidente que a ella no le habia pasado inadvertida la presencia de aquel persistente fotógrafo, pero tras algun giro y mirada ocasional de desdén poco hizo.
Una ojeada ocasional al reloj lo trajo al mundo real, dios, ¡que tarde era!. Estaba recogiendo los bártulos en la mochila cuando sonó un movil cerca, una melodía bastante machacona y cantosa, era el teléfono de la morena, sonrió ante el esperpento de la situación, pero no le dio mayor importancia, se giró y echó a andar, tras tres o cuatro pasos algo llamó su atención, entre sollozos y lágrimas la morena andaba a grito pelado con su invisible interlocutor, "le esta llamando de todo menos bonito" pensó, e instintivamente se detuvo, contemplando la escena.
El intercambio de lindezas no duró demasiado, un sonoro "Que te jodan" y un teléfono volando por el aire no presagiaban nada bueno, ella rompio a llorar desconsolada tras hacerlo.
El se acercó a ella, por impulso, por inercia, se agachó y extendió un paquete de pañuelos sin mediar palabra ni esperar nada a cambio, ella lo miró desconfiada, pero su gesto le reconfortaba, asi que asintió sollozando y agarro un par de pañuelos
-Estas bien, necesitas ayuda?
-No, sniff, es que acabo de cortar con mi novio, snifff
-Vaya, si no sabe apreciar una chica tan guapa como tu entonces el se lo pierde ¿no?
-EH? snifff, dijo mientras lo miro sorprendida, tu me llevas mirando toda la tarde, que eres, un pirado o algo asi?
-No, la verdad es que me has gustado, pero tampoco quiero molestar, perdona, ya me iba
Se reincorporó y se dirigió hacia la parada, aquello habia sido verdaderamente estúpido por su parte, maldiciendo entre dientes se quedó alli esperando mientras vio el bus llegar a lo lejos y echó a correr.
El corazón se desbocaba mientras corria, llegaba tarde a la parada, por suerte habia mucha gente esperando allí, vaya, hoy tocaria ir como una lata de sardinas. El bus llegó, era uno de esos orugas que conocía demasiado bien de su etapa universitaria, otra vuelta a los viejos tiempos del "Paseen para atraaaaaaaas, que hay sitio" resignación, era lo que habia.
Se quedó en la interseccion de las dos secciones del bus, no habia sitio por ningun lado, y alli estaba, agarrado de una, con las gomas del acordeón a su derecha, entrando en modo rem mientras omitía los codazos y pisotones de la gente al pasar. Por puro aburrimiento decidió sacar su botín, agarró la cámara del bolsillo, la encendió y se puso a contemplar las fotos. Vaya, estas fotos no deberian estar aqui, eran de un morboso calentón con otra chica, ambos se habian puesto calientes y habian decidido capturar el momento para la posteridad. Al recordar el momento se puso cachondo y tuvo una erección.
Ensimismado en el momento notó levemente unos golpecitos en su hombro, se giró y era ella, la morena de la playa, llevaba un pequeño top verde y un corto pareo anudado en una de sus caderas, por debajo se intuia un tanga.
"Hola, gracias por lo de la playa, puedo ponerme aqui contigo?, no hay mucho sitio"
Le hizo un un poco de sitio y se colocó contra las gomas del acordeón, "me llamo Aloia, y tu? yo jose", asi empezo una breve conversación. Entre temas banales se dió cuenta que la camara estaba todaviá en su mano, por ello intentó apresurarse a guardarla, ella intercepto su mano con habilidad, y le quito la cámara, girandose y poniendo su espalda contra el.
"No, espera, estooo.... dijo timidamente"
"Solo quiero ver las fotos que me hiciste, me di cuenta de que no me quitaste el ojo toda la tarde"
Se mascaba la tragedia, sin embargo una extraña sensación de morbo le asediaba, de alguna forma le ponia cachondo que ella viera las fotos, y estando alli tan apretandos los dos uno contra otro era muy excitante.
El momento llegó, ella llegó a las fotos comprometedoras y dio un pequeño respingo, pero siguio pasandolas despacio, observando en silencio con detalle el pequeño visor de la cámara.
Aquello no se lo esperaba, estaba confundido y cada vez mas excitado, al estar contra ella debía ser evidente su calentón y se puso colorado al instante, estaban tan saturados de gente que su cuello asomaba por el hombro de ella y apenas se podia distinguir las manos de cada uno.
"Me gustan tus fotos... y lo que se ve en ellas" dijo susurrandole mientras ella mientras movia sus caderas despacio de lado a lado, frotandose levemente contra la entrepierna de el, al mismo tiempo una de las manos de ella tanteó a ciegas algo caliente y palpitante que notó al rozarse, "Vaya, que tenemos aqui.... mmmm" dijo mientras sobaba descaradamente, moviendo la mano arriba y abajo sobre aquel bulto.
De repente el conductor dio un giro brusco que la empotro a ella en la goma, la inercia hizo que el se fuera tras ella. Quedaron alli empotrados un momento, el se aprovechó para tantear la figura de ella mientras la retiraba, mientras se miraban puntualmente con lascivia.
Ella se dio la vuelta y se besaron, salvajemente, espontaneamente, durante un rato prolongado. Al cabo de un rato vieron un asiento libre al fondo de todo en una esquina y acordaron que el se sentaria alli y ella iria encima de el.
Pese a la compañia que tenian a su derecha, (una anciana con cara de pocos amigos) el habia introducido su mano izquierda bajo el pareo de ella, la ocultación del pareo y del cristal tintado del autobus a su izquierda lo convertian en una estrategia perfecta, colocaron la mochila de ella sobre el regazo, para asegurarse.
Ella permanecia observando el autobus, mientras se agarraba al respaldo del asiento de delante, observaba como entraba y salia la gente y sus reacciones, excitada por la situacion, estaba muy húmeda. El, por su parte, no perdia demasiado el tiempo, el tanga de ella no opuso resistencia y su mano se introdujo en el. Comenzo a masturbarla introduciendo su dedo corazón, realizando un prolongado y suave movimiento circular, qué húmeda estaba ella!, mmmm
Transcurrieron las paradas, el bus se fue quedando vacío y quedaba poca gente, casi nadie en la parte de atrás, en ese momento ella le hizo una seña a el, se levantó de su regazo como si fuera a cambiar de posición y en ese momento el abrio la cremallera y dejo salir su miembro, al volver a tomar la posición inicial ella se sento sobre el, apartando hacia un lado el hilillo del tanga, echaron la bolsa en el asiento de su derecha para que los tapara un poco, puesto que ahora se encontraba vacio, y ella empezó suavemente a realizar movimientos pélvicos hacia delante y hacia atras, despacio, controlando cada movimiento con su respiración, notando como el se encontraba dentro de ella, como se rozaban.
Ella reprimia sus instintos, se mordía los labios, aunque su respiracion era acelerada, sus pezones, totalmente erizados casi perforaban el top, el roce con la tela tambien la excitaba, ocasionalmente el subia una de sus manos a uno de sus pezones haciendo el gesto como si estuviera sacudiendo algo, pero parandose a rozar y sobar cuando observaba k nadie miraba, su otra mano permanecia fija en su clitoris, masturbandola mientras la penetraba.
Estuvieron asi un corto rato, habian llegado al final del trayecto y el autobus iba a dar la vuelta, en ese momento no quedaba casi nadie en el bus, el conductor, que se bajo para hacer un descanso mientras tomaba un café y un par de personas esparcidas por la primera sección.
Entonces ella se desbocó, comenzó a mover las caderas con más rapidez y dureza, dejándose llevar, a veces echaba la pelvis y el cuerpo hacia delante, para levantar levemente las caderas y notar como la penetraban, tanta excitacion fue demasiada para ella, empezo a temblar descontrolada mientras echo la cabeza ladeada sobre sus brazos, que se encontraban sobre el asiento posterior. Acababa de tener un orgasmo.
El notó la humedad de ella y se excito más, notó que llegaba a un punto sin retorno y que iba a eyacular, le hizo un gesto y sacó su pene casi en el ultimo momento, una explosión blanca se estrello en el respaldo de delante.... ups...
Rápidamente, se colocaron bien la ropa y se movieron a la otra esquina mientras continuaron charlando entre risas y besos.
"Mañana vienes a la playa? traete la cámara, yo tambien quiero que me hagas unos fotos como esas que tienes para mi... acto seguido cruzaron sus moviles y se bajaron cada uno en su parada, mañana sería otro día muy caliente en la playa.
Era un dia bastante caluroso, por lo que decidió esperar hasta el ultimo autobús pensando que habría menos gente en la parada, craso error... la parada estaba hasta hasta arriba de gente que tenía esa misma idea, muy listo sherlock, toca esperar....
La verdad es que todo había sido culpa suya, de aquella vampiresa morena de gélidos ojos azules y cara aniñada de la que no pudo quitar ojo en la playa y de la que se quedó embobado toda la tarde. Despues de todo si vas sólo a la playa no hay muchas cosas que hacer, tumbarse, dormir, darse un baño, tumbarse, girarse, domir, darse un baño... por tanto, que menos que alegrarse la vista, total es gratis.
Ese día había llevado la cámara, le gustaban las fotos de las puestas de sol en la playa y en secreto siempre colaba alguna foto de una ocasional mujer desnuda mostrando sus bondades para su colección privada. Ese dia le dedicó una sesión especial a aquella mujer cautivadora para tener un recuerdo del momento. Era evidente que a ella no le habia pasado inadvertida la presencia de aquel persistente fotógrafo, pero tras algun giro y mirada ocasional de desdén poco hizo.
Una ojeada ocasional al reloj lo trajo al mundo real, dios, ¡que tarde era!. Estaba recogiendo los bártulos en la mochila cuando sonó un movil cerca, una melodía bastante machacona y cantosa, era el teléfono de la morena, sonrió ante el esperpento de la situación, pero no le dio mayor importancia, se giró y echó a andar, tras tres o cuatro pasos algo llamó su atención, entre sollozos y lágrimas la morena andaba a grito pelado con su invisible interlocutor, "le esta llamando de todo menos bonito" pensó, e instintivamente se detuvo, contemplando la escena.
El intercambio de lindezas no duró demasiado, un sonoro "Que te jodan" y un teléfono volando por el aire no presagiaban nada bueno, ella rompio a llorar desconsolada tras hacerlo.
El se acercó a ella, por impulso, por inercia, se agachó y extendió un paquete de pañuelos sin mediar palabra ni esperar nada a cambio, ella lo miró desconfiada, pero su gesto le reconfortaba, asi que asintió sollozando y agarro un par de pañuelos
-Estas bien, necesitas ayuda?
-No, sniff, es que acabo de cortar con mi novio, snifff
-Vaya, si no sabe apreciar una chica tan guapa como tu entonces el se lo pierde ¿no?
-EH? snifff, dijo mientras lo miro sorprendida, tu me llevas mirando toda la tarde, que eres, un pirado o algo asi?
-No, la verdad es que me has gustado, pero tampoco quiero molestar, perdona, ya me iba
Se reincorporó y se dirigió hacia la parada, aquello habia sido verdaderamente estúpido por su parte, maldiciendo entre dientes se quedó alli esperando mientras vio el bus llegar a lo lejos y echó a correr.
El corazón se desbocaba mientras corria, llegaba tarde a la parada, por suerte habia mucha gente esperando allí, vaya, hoy tocaria ir como una lata de sardinas. El bus llegó, era uno de esos orugas que conocía demasiado bien de su etapa universitaria, otra vuelta a los viejos tiempos del "Paseen para atraaaaaaaas, que hay sitio" resignación, era lo que habia.
Se quedó en la interseccion de las dos secciones del bus, no habia sitio por ningun lado, y alli estaba, agarrado de una, con las gomas del acordeón a su derecha, entrando en modo rem mientras omitía los codazos y pisotones de la gente al pasar. Por puro aburrimiento decidió sacar su botín, agarró la cámara del bolsillo, la encendió y se puso a contemplar las fotos. Vaya, estas fotos no deberian estar aqui, eran de un morboso calentón con otra chica, ambos se habian puesto calientes y habian decidido capturar el momento para la posteridad. Al recordar el momento se puso cachondo y tuvo una erección.
Ensimismado en el momento notó levemente unos golpecitos en su hombro, se giró y era ella, la morena de la playa, llevaba un pequeño top verde y un corto pareo anudado en una de sus caderas, por debajo se intuia un tanga.
"Hola, gracias por lo de la playa, puedo ponerme aqui contigo?, no hay mucho sitio"
Le hizo un un poco de sitio y se colocó contra las gomas del acordeón, "me llamo Aloia, y tu? yo jose", asi empezo una breve conversación. Entre temas banales se dió cuenta que la camara estaba todaviá en su mano, por ello intentó apresurarse a guardarla, ella intercepto su mano con habilidad, y le quito la cámara, girandose y poniendo su espalda contra el.
"No, espera, estooo.... dijo timidamente"
"Solo quiero ver las fotos que me hiciste, me di cuenta de que no me quitaste el ojo toda la tarde"
Se mascaba la tragedia, sin embargo una extraña sensación de morbo le asediaba, de alguna forma le ponia cachondo que ella viera las fotos, y estando alli tan apretandos los dos uno contra otro era muy excitante.
El momento llegó, ella llegó a las fotos comprometedoras y dio un pequeño respingo, pero siguio pasandolas despacio, observando en silencio con detalle el pequeño visor de la cámara.
Aquello no se lo esperaba, estaba confundido y cada vez mas excitado, al estar contra ella debía ser evidente su calentón y se puso colorado al instante, estaban tan saturados de gente que su cuello asomaba por el hombro de ella y apenas se podia distinguir las manos de cada uno.
"Me gustan tus fotos... y lo que se ve en ellas" dijo susurrandole mientras ella mientras movia sus caderas despacio de lado a lado, frotandose levemente contra la entrepierna de el, al mismo tiempo una de las manos de ella tanteó a ciegas algo caliente y palpitante que notó al rozarse, "Vaya, que tenemos aqui.... mmmm" dijo mientras sobaba descaradamente, moviendo la mano arriba y abajo sobre aquel bulto.
De repente el conductor dio un giro brusco que la empotro a ella en la goma, la inercia hizo que el se fuera tras ella. Quedaron alli empotrados un momento, el se aprovechó para tantear la figura de ella mientras la retiraba, mientras se miraban puntualmente con lascivia.
Ella se dio la vuelta y se besaron, salvajemente, espontaneamente, durante un rato prolongado. Al cabo de un rato vieron un asiento libre al fondo de todo en una esquina y acordaron que el se sentaria alli y ella iria encima de el.
Pese a la compañia que tenian a su derecha, (una anciana con cara de pocos amigos) el habia introducido su mano izquierda bajo el pareo de ella, la ocultación del pareo y del cristal tintado del autobus a su izquierda lo convertian en una estrategia perfecta, colocaron la mochila de ella sobre el regazo, para asegurarse.
Ella permanecia observando el autobus, mientras se agarraba al respaldo del asiento de delante, observaba como entraba y salia la gente y sus reacciones, excitada por la situacion, estaba muy húmeda. El, por su parte, no perdia demasiado el tiempo, el tanga de ella no opuso resistencia y su mano se introdujo en el. Comenzo a masturbarla introduciendo su dedo corazón, realizando un prolongado y suave movimiento circular, qué húmeda estaba ella!, mmmm
Transcurrieron las paradas, el bus se fue quedando vacío y quedaba poca gente, casi nadie en la parte de atrás, en ese momento ella le hizo una seña a el, se levantó de su regazo como si fuera a cambiar de posición y en ese momento el abrio la cremallera y dejo salir su miembro, al volver a tomar la posición inicial ella se sento sobre el, apartando hacia un lado el hilillo del tanga, echaron la bolsa en el asiento de su derecha para que los tapara un poco, puesto que ahora se encontraba vacio, y ella empezó suavemente a realizar movimientos pélvicos hacia delante y hacia atras, despacio, controlando cada movimiento con su respiración, notando como el se encontraba dentro de ella, como se rozaban.
Ella reprimia sus instintos, se mordía los labios, aunque su respiracion era acelerada, sus pezones, totalmente erizados casi perforaban el top, el roce con la tela tambien la excitaba, ocasionalmente el subia una de sus manos a uno de sus pezones haciendo el gesto como si estuviera sacudiendo algo, pero parandose a rozar y sobar cuando observaba k nadie miraba, su otra mano permanecia fija en su clitoris, masturbandola mientras la penetraba.
Estuvieron asi un corto rato, habian llegado al final del trayecto y el autobus iba a dar la vuelta, en ese momento no quedaba casi nadie en el bus, el conductor, que se bajo para hacer un descanso mientras tomaba un café y un par de personas esparcidas por la primera sección.
Entonces ella se desbocó, comenzó a mover las caderas con más rapidez y dureza, dejándose llevar, a veces echaba la pelvis y el cuerpo hacia delante, para levantar levemente las caderas y notar como la penetraban, tanta excitacion fue demasiada para ella, empezo a temblar descontrolada mientras echo la cabeza ladeada sobre sus brazos, que se encontraban sobre el asiento posterior. Acababa de tener un orgasmo.
El notó la humedad de ella y se excito más, notó que llegaba a un punto sin retorno y que iba a eyacular, le hizo un gesto y sacó su pene casi en el ultimo momento, una explosión blanca se estrello en el respaldo de delante.... ups...
Rápidamente, se colocaron bien la ropa y se movieron a la otra esquina mientras continuaron charlando entre risas y besos.
"Mañana vienes a la playa? traete la cámara, yo tambien quiero que me hagas unos fotos como esas que tienes para mi... acto seguido cruzaron sus moviles y se bajaron cada uno en su parada, mañana sería otro día muy caliente en la playa.
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